JOSÉ SUÁREZ GONZÁLEZ “PERAL”
José Suárez González “Peral” (10-04-1911, Sevilla), comenzó su vida deportiva jugando en el Arco Iris de su barrio de San Bernando; de allí pasó al histórico y recientemente federado (desde 1926) Triaca. Entre sus cualidades, destacaba la agilidad. Por sus condiciones acrobáticas ganó un premio en el Circo Bolsa de San Bernardo. Parece ser que el Sevilla FC estuvo interesado en sus servicios, pero no pudo pasar la prueba.
A finales de 1929, aparece en las hemerotecas el nombre del jugador Peral, ya vestido de verdiblanco. Su debut, fue concretamente en un amistoso disputado en el Estadio de La Exposición Iberoamericana, entre el Real Betis Balompié y el Budapest Sport Egyesulet, el 25 de diciembre de 1929, que finalizó con triunfo húngaro por 0 goles a 3. Aquel era el segundo encuentro que los béticos disputaban en Heliópolis. El Betis formó con algunos elementos nuevos, mezclándose titulares y suplentes, alineándose Jesús; Jiménez, Tondo, Angelillo, Currinche, Peral, Soler (o Solé), Ruiz, Herrera, Enrique y Manolín.
Sólo tres días después, el 28, se disputa en Heliópolis otro encuentro amistoso, no alinéandose Peral en esta ocasión; entre las selecciones de Sevilla y París. Los sevillanos ganan dos-cero, siendo Andrés Aranda el autor del primer gol sevillano, a pase del sevillista Campanal.
Sin embargo, Peral sí participó en el primer partido oficial que los béticos jugaron en Heliópolis, el 22 de abril de 1930, contra el FC Barcelona en Campeonato de Copa. Estamos hablando del partido del histórico silletazo a Melcón. El arbitraje del colegiado Ramón Melcón fue escandaloso, empatando los azulgranas por la manita arbitral, gracias a un tanto de Aroche que significó la igualada a uno. Según D. Alfonso Jaramillo, que pudo presenciar aquel partido, D. Antonio Moreno, propietario de una Joyería en la Calle Sierpes –al lado de la librería Eulogio de la Hera-, fue el autor del silletazo. El partido quedó suspendido, pero jamás se reanudó, quedándose inamovible el resultado.
Peral disputó aquella Final de Copa contra el Athlétic de Bilbao, en 1931, ascendió a Primera División en 1932 y 1942, habiéndose también proclamado Campeón de Liga con Mr. O´Connell en 1935. Ocupando casi siempre el puesto de medio centro derecho, repartiendo juego y disputando la posesión del balón siempre que éste se hallaba en posesión adversaria.
El 21 de junio de 1936, en el jerezano Stadium Domecq, Peral se alineó en una formación sevillana, enfrentándose al Jerez FC, en partido homenaje al entrenador jerecista y ex-jugador verdiblanco Manolín, finalizando el partido con empate a tres goles.
El 6 de enero de 1942, Peral arbitró -según las crónicas, acertadamente- el Trofeo del Frente de Juventudes, disputado a partido único entre el Real Betis y el Sevilla FC. Los béticos, que jugaban en Segunda, ganaron por 4 goles a 0, anotándose el galardón.
En los partidos jugados los días 28 de junio y 4 de julio de 1942, Peral se alinea junto a otros jugadores verdiblancos como Tomasín o Bescós, formando parte del Antequerano (uniforme idéntico al bético) ante el nuevo Triana CF del presidente Rafael de Celis, y que estaba reforzado por los sevillistas Eguiluz y Vela. Los malagueños ganaron por 5-1 y 3-4 ambos choques, proclamándose los verdiblancos campeones de la Copa Primavera.
En Primera División, disputó 101 partidos. Mientras que en general, perteneció al Real Betis desde 1930 –como hemos comentado antes- hasta 1944. Teniendo su homenaje en un partido contra el Real Murcia (3-0), en el que Campanal I vistió los colores verdiblancos y marcó dos goles. La Segunda Parte fue arbitrada por el jugador bético. La fecha de tan magno acontecimiento fue el 10 de septiembre de 1944.
Peral, al igual que Andrés Aranda, fue otro de esos míticos béticos que llegaron a entrenar al Club; en este caso durante 3 ocasiones. La primera de ella, en la 46-47 tras el descenso del Club a Tercera División y Peral haber entrenado aquel mismo año al Arenas de Alcalá en categorías inferiores. Así pues, Peral debuta en el banquillo ante el Coruña, perdiendo los béticos en Riazor por 1-0, en campeonato copero, sustituyendo a Mr. Patrick O´Connell, a quien se le mantuvo su contrato hasta el final.
Sin embargo, el Betis inicia la Tercera División entrenado por Pepe Quirante, a quien José Suárez Peral realiza funciones de técnico. En esta Temporada, anotamos la anécdota reflejada en la publicación del “Sevilla, Diario de la Tarde”, crónica deportiva firmada por el psudónimo Emilio Xavier (que no era sino el prestigioso periodista Emilio Vara), el 23 de noviembre de 1947, en que Peral realiza telefónicamente la información del partido Cacereño-Betis, en ausencia de enviados por parte de la prensa sevillana.
Durante su Primera Campaña completa al frente de la Entidad, la que fue Segunda del Betis en Tercera División, la 48-49, el Betis de Peral se queda en un lejano octavo puesto, muy lejos de cualquier aspiración. Sin embargo los béticos afrontaron la Temporada con bajas de cierto calado y no se pudieron adaptar a su primer año jugando contra clubes andaluces y norteafricanos.
A partir de entonces, Peral va a dedicarse a trabajar para el Presidente del momento, Don Pascual Aparicio. En una entrevista a Falcón , en Sevilla diario de la tarde del 4 de julio de 1950, Peral asegura ser chófer, para “ganarse la vida con el coche que me regalaron”. Declaraciones posteriores de D. Alfonso Jaramillo, aclaran que D. Pascual Aparicio obsequió a Peral con un vehículo para que éste le hiciera funciones de conductor personal. Finalmente, Peral trabajó en la oficina consignataria de Pascual Aparicio, situada en el Paseo de Colón nº 12.
El ex-entrenador y ex-jugador bético, continuó viendo al Club, pero esta vez como aficionado; incluso en los siguientes años del Real Betis en la Tercera División. De hecho, fue entrevistado en la grada por el periodista Nicolás Salas el 15 de marzo de 1953, tras un partido disputado en Heliópolis ante el Recreativo de Granada.
José Suárez Peral, fallece el 28 de mayo de 1967 con casi 56 años. Al parecer, tuvo un grave problema con una pierna –tal vez un tumor maligno-. A esto, unimos que padeció una lesión de cadera, por lo que no podía desplazarse. “Ya no puedo tomar un par de negros antes de comer”, pues Peral paraba mucho, a eso del mediodía en un gran bodegón en la Calle Santander, cerca de la Torre de la Plata.
El 19 de junio de 1967, las Peñas Béticas de Sevilla y provincia ofrecieron una misa en sufragio del alma de Peral, a las 20′30 en la iglesia del barrio natal del fallecido jugador: San Bernardo
D. Pascual Aparicio permaneció junto a él en su lecho de muerte. El expresidente verdiblanco, mantuvo tras su fallecimiento el sueldo del malogrado jugador a su esposa.
En 1968, el Presidente Verdiblanco, D. Julio de la Puerta, impone a través de las gestiones de D. Pascual Aparicio, por aquel entonces Vicepresidente de la Federación Andaluza de Fútbol, la Insignia de Oro al desaparecido Peral.
Ya con Núñez Naranjo en la presidencia blanquiverde, se instauraría durante algunos años el llamado “Trofeo Peral”; galardón éste destinado a equipos de categorías menores, y que coexistiría junto al “Trofeo Aranda”.
El anecdotario, al igual que en Aranda, tampoco es escaso en Peral. Según su amigo, el periodista Emilio Vara, Peralillo –como le decían algunos amigos y compañeros-, era una persona vitalista y muy bromista, sobre todo cara a los árbitros. Colegiados del momento, como Álvarez Corriols o Mazagatos Fueron víctimas de algunas de sus bromas.
Finalizamos exponiendo el párrafo que dedicó Nicolás Salas en 1952, a José Peral, rescatando a su vez las palabras del prestigioso crítico madrileño Rienzi: “Es el espíritu del Betis, batallador, airoso, más bien racial; es lo más sevillano que hay en Sevilla”.
Bibliografía consultada y comentada, más otras fuentes:
Diario “Sevilla, diario de la tarde”
Diario El Correo de Andalucía
Diario ABC
Semanario “Hoja del Lunes”
Diario deportivo Marca
Declaraciones personales de D. Alfonso Jaramillo González