He estado 10 días incomunicado. Hasta el domingo. Haciendo deporte, leyendo y pasando más de 24 horas del día con la peque. No es una exageración, es que el tiempo se para en ese pueblo de las montañas. Ahora ya estoy en casa y me habían regalado una bolsa llena de esos pestiños de miel de Ramadám, que me llevan a la perdición. Soy incapaz de parar y esta mañana los he acabado. Para colmo he dejado el plan de entrenamiento. Sin embargo cuando me pongo en plan cebón me convierto en ...
Dice la canción que la distancia es el olvido y no tengo más remedio que afirmar con rotundidad que, en mi caso, no estoy dispuesto, ni por asomo, a que los kilómetros que me separan de la ciudad del Betis supongan el más mínimo desapego hacia una forma de sentir, y casi diría que vivir, a la que tuve ocasión de llegar a través de mi ejercicio profesional y que acabó cautivándome hasta convertirse en un rasgo más indisoluble de la personalidad de quien os escribe. Sabéis de sobra que ...