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Entre Dos Mares, a merced de los vientos....

Malvinas, a tres décadas de la guerra (II).....

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por - 20/04/2012 a las 20:43 (702 Visitas)
El mismo día 2 de abril, el General Galtieri se regaló un baño impresionante de multitudes en la mítica Plaza de Mayo de la capital argentina. Pocos días antes, la misma plaza se había llenado en una convocatoria de trabajadores que protestaban por la situación económica y la falta de libertades, la cuestión Malvinas había surtido efecto. El presidente de facto tendió la mano de Argentina al Reino Unido “sin renunciar a ninguno de sus derechos” sobre las islas ante una masa humana enaltecida por el patriotismo. Galtieri aceptó el diálogo “después de esta acción de fuerza”, y se mostró firme ante las primeras condenas provenientes de la comunidad internacional.

Thatcher, por su parte, ordenó el envío inmediato (sin fecha concreta de llegada) del portaaviones “Invincible” a la zona, al mando de una poderosa flota naval que partió de los puertos de Portsmouth y Plymouth el 4 de abril; un día después, el reponsable de Exteriores británico, Lord Carrington, dimitía de su cargo.

Estados Unidos, interesado en mantener las amistades con el Reino Unido obviamente, pero también con Argentina, nombró como intermediario entre los dos países a Alexander Haig, Secretario de Estado de la Administración Reagan, quien mantuvo intensas reuniones con el Canciller argentino, Costa Méndez, y con Thatcher, en las semanas siguientes. Haig basó su trabajo de mediación en dos puntos; primero, la inmediata retirada de las tropas argentinas de las islas; el segundo, la puesta en marcha de una administración conjunta o neutral de las islas mientras se negocia la soberanía de las mismas.

Haig trataba de ganar tiempo mientras la maquinaria de guerra británica se dirigía a paso lento al Atlántico Sur, aunque las victorias diplomáticas británicas se sucedían. El 3 de abril, el Consejo de Seguridad de la ONU (del que formaba parte España por turno de rotación) condenó la invasión con el voto en contra de Panamá y la abstención de la Unión Soviética, Polonia, China y la propia España.

[Curiosamente, la posición española fue criticada en muchos frentes; por Argentina por no alinearse con un país amigo con el que tiene claros lazos de hermandad, por el Reino Unido por no votar a favor de un aliado en ciernes-España estaba en pleno proceso de entrada en la Comunidad Europea y ya estaba en la órbita de la OTAN-, y se dijo en su momento que a Estados Unidos no le había hecho gracia que España se situara en la misma línea que los países comunistas (faltaban pocos meses para la primera victoria socialista, y la oleada electoral roja en España se preveía imparable, con el consiguiente temor norteamericano a la llegada al poder de un partido joven, desconocido, y forjado en el antifranquismo ).]

Tras el apoyo recibido por el Consejo de Seguridad, el 8 de abril la Comunidad Económica Europea apoya sin fisuras al Reino Unido en el conflicto, un día después, Londres establece una zona de exclusión marítima de 200 millas alrededor de las islas.

Ante los éxitos diplomáticos británicos, un desatado Galtieri vuelve a dirigirse a una masa ferviente en Plaza de Mayo el 10 de abril, donde pronuncia la mítica frase “si quieren venir que vengan, les presentaremos batalla”. El mediador norteamericano Haig no logra avances significativos entre Londres y Buenos Aires, al mismo tiempo que el Papa Juan Pablo II hace un llamamiento a ambos países para que abandonen sus posturas de fuerza.

La Isla Ascensión y el apoyo latinoamericano a Argentina.

El 14 de abril Galtieri solicita que los países hispanoamericanos ayuden a la Argentina en un intento de contrarrestar el ya evidente apoyo de Reagan a Thatcher. El Canciller Costa Méndez solicita formalmente la aplicación del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) en el seno de la OEA (Organización de Estados Americanos), con 18 votos a favor y 3 abstenciones Costa Méndez tan solo logra aprobar una reunión de cancilleres americanos para tratar el tema Malvinas.

Mientras, entre el 17 y el 21 de abril los británicos reúnen en Isla Ascensión, en mitad del Atlántico, el grueso de su flota que consta de más de 3.000 hombres, helicópteros de desembarco y aviones Harrier. Sin prisa pero sin pausa, Thatcher está aglutinando tropas y enviándolas al Atlántico Sur, al mismo tiempo que extiende al aire la zona de exclusión de 200 millas alrededor de las Malvinas.

Galtieri, sabedor de la cercanía de los británicos a las Islas Geórgias del Sur, visita el 22 de abril Malvinas para arengar a las tropas y mostrar su apoyo al General Menéndez. Dos días después, el 24, la Junta Militar de Argentina proclama que se acogerá al derecho a defenderse que recoge la Carta de Naciones Unidas ante cualquier agresión que pudiera llegar a sufrir en su suelo soberano. 24 horas más tarde, la Armada del Reino Unido avista las Geórgias del Sur, la operación de reconquista de las Malvinas ha comenzado.....

Actualizado 21/04/2012 a las 14:55 por campogibraltareño

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