Si mi abuelo levantase la cabeza y viese en qué se ha convertido aquello por lo que luchó tanto, lo mínimo que haría sería montar en cólera. Él estuvo, cuando tenía poco más de veinte años, en aquello que se ha denominado con el tiempo “la marcha verde”. Junto a miles de béticos se desplazó a Utrera a presenciar un partido de tercera división, a animar a su equipo. Ahí es donde nació el lema con el que es conocido el Real Betis: viva el Betis manquepierda. Un lema que nació asociado al peor ...