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Sala de Prensa

Benito Villamarín y Luis Del Sol

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por - 21/10/2010 a las 11:51 (2899 Visitas)
Como si fuera el fin de una dictadura, en el Real Betis se ha instaurado cierta obsesión por retirar hasta el último vestigio que recuerde a Manuel Ruíz de Lopera. Una revolucionaria transición que deparará en un nuevo orden institucional, o tal vez en un nuevo desorden. Los grupos opositores no acaban de ponerse de acuerdo, los interventores judiciales no sabemos muy bien en qué parte de la película intervienen, y a Luis Oliver le queda grande el papel conciliador de Juan Carlos I, cuya madre era muy bética.

Somos testigos de un cambio histórico. Un dejà vu. Si las estatuas de Franco desaparecieron de las plazas españolas, el busto del ex-presidente verdiblanco también lo hizo del palco de honor. Si se quiso desligar a España de la Iglesia, algo similar ha ocurrido entre el Betis y el Gran Poder. Pero sin duda, el cambio más significativo e impensable, era el del nombre del Estadio.

Lo que parecía una función más del circo de Miss Aurori para entrenter al fiel público verdiblanco, se convertirá en el deseo realizado de al menos 6.107 socios que a partir de ahora, asistirán orgullosos al Benito Villamarín para ver jugar a su equipo. Pero es que para verlo entrenar, dentro de poco tampoco lo harán en la Ciudad Deportiva Manuel Ruíz de Lopera. El Consejo de Administración, quiere que se reemplace por el del mítico Luis Del Sol, una vez finalizadas las obras de los vestuarios. A este paso, como se descuiden mis vecinos de Jaén, al pueblo de Lopera también acabarán cambiándole el nombre.

Tanto los socios, como los consejeros, se han acordado de dos grandes figuras del beticismo: Luis Del Sol y Benito Villamarín, considerados respectivamente, mejor jugador y mejor presidente de la historia. Un homenaje merecido en ambos casos. El Betis quiere seguir haciendo historia desde su historia.

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