Mostrar feed RSS

Sala de Prensa

Susto y derrota para acabar la pesadilla

Calificar esta entrada
por - 19/05/2014 a las 08:32 (1224 Visitas)
Salva Sevilla conduce un balón durante el partido contra OsasunaC. A. Osasuna 2 (Oriol Riera y Acuña) – Real Betis Balompié 1 (Chica)

Por fin acabó la temporada para este Betis que se va con Osasuna de la mano a los infiernos de la Segunda División.

Lo hizo perdiendo, como no, en un partido en el que se rozó la tragedia Se ve que San Fermín cambió la calle Estafeta por El Sadar y su capote intervino para evitar males mayores.

El encuentro tuvo poco que contar. Osasuna se jugaba la vida pero dependía de otros resultados para mantener la categoría. Pronto se puso por delante en el marcador. Oriol Riera (¿de verdad sabían que Braian Rodríguez jugaba en el Huachipato y no que Oriol lo hacía en el Alcorcón?) logró el 1-0, llevando el delirio a la grada y produciéndose en la celebración la caída de la valla.

Los momentos posteriores fueron confusos y tensos. Los jugadores del Betis evacuaban de la zona a aficionados y salían hinchas en camilla. Por suerte, de los más de sesenta heridos que ha habido, solo uno permanece ingresado al romperse el fémur. El partido estuvo parado durante varios minutos, hasta que se retiró la valla rota y se garantizó la seguridad en la zona.

Tras el parón, llegaría el segundo tanto rojillo, que encarrilaba el partido y miraba ya a Vallecas, Valladolid y Almería. Pero no se dieron las combinaciones para que el Osasuna se quedara en Primera y el club navarro acompañará al Betis a la categoría de plata.

A veinte minutos del final, Chica logró el tanto bético con un espectacular disparo con rosca desde la frontal que se coló por la escuadra. El lateral catalán logra su segundo gol en la Liga, los mismos que Braian Rodríguez, para que nos entendamos.

Mirar atrás de poco o nada sirve. Los errores son tan dolorosos y están tan frescas las heridas que no hace falta volver la vista al pasado. El daño producido nos acompañará durante largo tiempo. Eso es, al menos, lo que pienso a día de hoy. No encuentro motivos para ser optimistas. Ojala me equivoque.

LO MEJOR: que no hubo consecuencias más graves en la avalancha de aficionados de Osasuna.

LO PEOR: que se produzcan situaciones como esta en un estadio de Primera es inconcebible. Le doy la razón a Calderón, que lo ha comentado en la rueda de prensa.

Pablo Caballero Payán

Comentarios