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Tampoco este derbi fue el del Real Betis

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por - 25/04/2016 a las 12:16 (981 Visitas)
El jugador del Real Betis cortando un balón durante el derbiHabía ciertas expectativas en los días previos al partido, sobre si en esta ocasión los verdiblancos podían poner realmente en apuros al Sevilla después de los precedentes de esta temporada.

Se podía argumentar en que los de Merino llegaban sin agobios clasificatorios y que los de Emery no atravesaban su mejor momento de forma. Nada. Tampoco este derbi fue para los verdiblancos.

El cuarto de la temporada tuvo en el Sevilla al justo ganador ante un Betis que sólo le mantuvo al pulso al rival durante los primeros veinte minutos. Los nervionenses no es que firmaran un partido brillante, ni mucho menos, pero sí fueron un equipo más sólido y consistente que los heliopolitanos, que ofrecieron un bagaje ofensivo muy pobre en el Sánchez Pizjuán.

En el capítulo defensivo, el Betis mantuvo más o menos el tipo hasta encajar el primer gol, a excepción hecha de las jugadas a balón parado en las que el Sevilla lo remataba todo, eso sí sin puntería. Otra cuestión fue el apartado atacante, en el que los verdiblancos tuvieron poca posesión de balón y donde tampoco las transiciones y contras fueron rápidas ni asustaron al rival.
Ciertamente el Betis no fue muy distinto a lo que ha hecho en la mayoría de los encuentros ligueros en cuanto a generar juego. Siempre fue un problema.

De sobra son conocidas las dificultades en la creación de la pareja N'Diaye-Petros en la medular. Tampoco los centrales, Pezzella y Westermann, tienen una salida limpia de balón. Si se añade los laterales -Montoya jugando a pierna cambiada en la izquierda y Bruno como lateral derecho-, la situación de complica. Son los seis primeros jugadores que deben construir.

A falta de juego colectivo, podría haber sido un partido para la línea de tres formada por Joaquín, Ceballos y Musonda. Ninguno superó a sus rivales con claridad. Por cierto que extrañó el cambio del belga por Cejudo, ya que el del Chelsea, mejor o peor, es un futbolista de velocidad y desborde único en este Betis. Arriba, Rubén Castro estaba desconectado y casi ni existió.

Cuesta rescatar al mejor verdiblanco sobre el verde. Si acaso Bruno, por aquello del carácter que puso para intentar suplir la inexperiencia en el lateral derecho. Lejos de todas formas de un gran partido cualquiera de los componentes del cuadro bético, que ni respondieron a las expectativas colectiva ni individualmente.

Siempre quedará la duda de si con otro planteamiento más arriesgado el Betis hubiera sido distinto. En esa hipótesis, se intuye complicado que el equipo hiciera algo distinto en cuanto a propuesta futbolística a lo que había hecho en las 34 jornadas anteriores. Nunca fue su mejor virtud este curso el manejar los partidos. Tampoco hay que olvidar la superioridad, física y técnica, del plantel sevillista respecto al bético.

La cuestión es que tampoco, en unas condiciones menos desfavorables, los verdiblancos dieron una alegría a su afición. No fue el sonrojo de lo sucedido en Copa, pero también en esta ocasión el Betis estuvo lejos de incomodar al Sevilla. Los cuatro derbis de la temporada arrojan un bagaje claro. Con la permanencia en el bolsillo, tiempo para trabajar en el futuro del equipo.

Javier Carbonero

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