La Euro de Miki
por - 02/07/2012 a las 15:26 (735 Visitas)
España ha demostrado en la Eurocopa por qué es la mejor selección del mundo y, probablemente, de la historia. La ‘Roja’ se ha hecho con su tercer título continental barriendo en la gran final a la mismísima Italia, firmando un 4-0 que tan sólo encuentra un pero por Heliópolis: la ausencia de béticos en las filas del equipo. Aunque quizás sí que ha habido un verdiblanco que sin pisar siquiera Polonia o Ucrania ha sido el gran protagonista de la cita.
Se trata de Miki Roqué, cuyo nombre ha estado en boca de todos desde que hace poco más de una semana, y pese a que muchos sigamos sin podernos hacer a la idea todavía, nos dejó. Y como era de esperar, a partir de entonces, su figura ha estado presente para los miembros del combinado nacional en todo momento.
Primero, dentro de esa cascada de mensajes solidarios dando apoyo y ánimo a su familia nada más conocerse el triste desenlace del ya ‘eterno 26’. No faltó ninguno. Del Bosque, Iniesta, Piqué, Busquets, Xabi Alonso, Mata, Cesc... ya fuese a través de las redes sociales o sala de prensa, todos se acordaron de ese espigado central que iba para crack y que ya es un auténtico mito del beticismo.
Después, en las horas previas a la semifinal contra Portugal, el nombre de Miki relegó todo a un segundo plano, incluido al mediático Cristiano Ronaldo. Todo fue a causa de uno de los mayores esperpentos que hemos podido vivir en la historia de nuestro fútbol y del que única y exclusivamente debe acusarse a una RFEF tan laureada como corrupta. ¿Cómo si no se puede justificar que no se pida un minuto de silencio para homenajear a un futbolista que fallece a los 23 años tras luchar como un titán frente al cáncer? Y, lo que es más, ¿habría tenido Villar el mismo comportamiento si hubiésemos estado hablando de alguien del Real Madrid, el Barcelona o el Athletic?
Las comparaciones siempre resultan odiosas, sobre todo en estos casos, pero la magnitud del ridículo lleva, inexcusablemente, a este tipo de reflexiones, como también a la de que hay que regenerar cuanto antes nuestros organismos deportivos. Aunque, gracias a su incompetencia, a creer que con un pequeño homenaje en un entrenamiento bastaba, a que Villar no quisiese tentar a la suerte y correr el riesgo de mosquear a su querido amigo Platini, la figura del ‘eterno 26’ se hizo aún más grande.
Fue a través de Twitter, donde todo el mundo, sin distinción de colores o equipos, pidió a gritos que se le recordase. Así, tras casi un día entero siendo ‘Trending Topic’ mundial, la UEFA permitió que España luciese brazaletes negros en señal de duelo ante una Portugal en la que el ex bético Miguel Lopes tenía preparada una camiseta en recuerdo del que fuese su compañero en la temporada del ascenso.
Pero, ya en la final, Miki volvió a hacerse presente. En las pancartas de muchos aficionados que pedían a la ‘Roja’ una victoria en su memoria, como también para Preciado, Puerta y Jarque. También las camisetas de aficionados que lucieron su nombre y su dorsal en el Olímpico de Kiev. Y, cómo no, en una celebración que ya ha quedado para la historia.
Porque en Heliópolis los vellos se pusieron de punta al ver que Pepe Reina daba su paseo triunfal con la copa de campeones y la elástica de las trece barras puesta al revés, con la referencia al ‘eterno 26’ por delante. O cuando Cesc Fábregas hizo alusión en la suya al de Tremp. Incluso en el momento en el que el sevillista Álvaro Negredo se la dedicó en exclusiva, haciendo ver que la solidaridad y el compañerismo están por encima de cualquier rivalidad.
Otros, como Piqué, dijeron que iba para él de viva voz. Tan sólo faltó, porque las lesiones lo impidieron, el homenaje que a buen seguro le hubiese tributado el gran Carles Puyol, a quien el Betis debería reconocer por cómo se volcó con Miki durante todo su tratamiento.
En definitiva, su figura fue la gran protagonista de esta Eurocopa en la que, quizás, si esa maldita enfermedad no hubiese aparecido nunca, hubiese podido hasta estar seleccionado. Calidad y proyección no le faltaban para ello, y teniendo en cuenta que había huecos en la zaga…
Pero a él no le ha hecho falta eso. Ni siquiera vestir una ‘Roja’ que quizás ha cambiado durante estos días por la verdiblanca en el cielo. Porque seguro que no se ha perdido detalle de nada desde ese ‘Cuarto Anillo’ en el que comparte asiento con los más grandes y en el que seguro que sintió como suyo el último gran éxito de los nuestros.
J. Julián Fernández



Enviar por correo









