La línea a seguir
por - 21/02/2012 a las 19:49 (371 Visitas)
Primer ‘matchball’ de la temporada superado. Tras su victoria de esta jornada en Zaragoza, el Betis ha dado un nuevo paso de gigante hacia la permanencia, colocándose mucho más cerca de los puestos europeos que de los ‘bajos fondos’ de la tabla. No en vano, los verdiblancos cuentan con un colchón de seis puntos sobre la decimoctava plaza, mientras que la séptima posición, que previsiblemente este año tendrá el premio de jugar competición continental, está a tan sólo tres.
Es más, con esta victoria, los helipolitanos dejan fuera de combate a los maños, un rival directo que ya está a una distancia de catorce puntos más el ‘goal average’. Y, por si fuese poco, vuelven encadenar dos victorias consecutivas, aparcando casi por completo los fantasmas que regresaron al Villamarín con el par de derrotas que encajó el equipo en el arranque de la segunda vuelta.
De nuevo, la escuadra de las trece barras le ha cogido el aire a la Primera división, sabiendo cómo sacar adelante encuentros de todos los pelajes. Porque hace una semana, los de Mel tiraron de casta y coraje para tumbar al Athletic de Bilbao. Y en La Romareda supieron tirar de oficio, paciencia y, por qué no decirlo, de su mayor calidad, para dejar prácticamente sentenciados de manera definitiva a los pupilos de Jiménez.
Pero todavía queda muchísimo por hacer y, como mínimo, entre 13 y 15 puntos más que sumar para no pasar ningún tipo de apuro. Cierto es que el calendario, sobre todo a corto plazo, da razones para el optimismo, pero hay que traducir esas sensaciones en resultados sobre el terreno de juego. Y qué mejor manera de hacerlo que derrotando al Getafe este mismo sábado en Heliópolis.
No en vano, los azulones no traen buenos recuerdos por La Palmera. De hecho, en el último descenso, en la 08/09, se salvaron condenando al Betis a Segunda por tan sólo un gol. Y en la primera vuelta, fueron los encargados de abrir la gran crisis verdiblanca que se tradujo en tan sólo un punto de 30. Ahora, las cosas son bien diferentes, puesto que la escuadra de las trece barras aventaja en un punto a los madrileños, por lo que un triunfo serviría para poner más tierra de por medio y consolidarse en una zona media de la clasificación que invita al optimismo, pero no a desatar la euforia.
Sobre todo, porque a este equipo el elogio no le sienta nada bien por lo que, con quince encuentros aún por delante, echar las campanas al vuelo sería contraproducente. Hay que ir partido a partido, sumando cada jornada hasta que las matemáticas den por logrado el objetivo de estar un año más en Primera. Hasta entonces, hay que seguir en la misma línea, apretando los dientes y buscando puntos que después no se echen de menos cuando la clasificación dicte sentencia.
Porque también ante el Granada y el Mallorca la cosa pintaba muy bien y, al final, se encajaron dos derrotas que reactivaron todas las alarmas. Por eso, y ante otro rival directo como el Getafe, los de Mel deben hacer lo mismo que el lunes en Zaragoza y no fallar, ya que lo que se gane ahora, en junio no se tendrá que recordar.
J. Julián Fernández


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