¿De verdad hay tres peores?
por - 26/03/2012 a las 14:57 (647 Visitas)
Esa era la pregunta que muchísimos aficionados se hacían el pasado domingo, después de que el Betis no pasase del empate ante un Racing que parecía moribundo y condenado al ‘infierno’, pero que gracias a este punto sigue con un hilillo de esperanza. Sobre todo, porque la escuadra de las trece barras sigue empeñada en complicarse la vida y a falta de nueve jornadas para el final de la Liga todavía no ha sido capaz de cerrar una permanencia que ha tenido en la mano demasiadas veces.
De momento, vale la renta de siete puntos con respecto al descenso, pero los últimos acontecimientos no invitan demasiado al optimismo en Heliópolis. El equipo ha perdido el rumbo y parece absolutamente incapaz de ganarle a nadie. Mientras, los tres de abajo, Zaragoza, Sporting y el propio Racing, parecen dispuestos a vender bien caro su adiós a la máxima categoría, por lo que, conociendo la idiosincrasia verdiblanca, la recta final del campeonato va a venir cargada de curvas.
Porque, a diferencia de lo que indicó Mel en sala de prensa, todo el mundo está convencido de que no hay más objetivo que el de continuar un año más en Primera, pero, a día de hoy, sus hombres no dan motivos para pensar que se pueda lograr sin apuros. A este paso, la afición no sólo va a tener que tirar de calculadora, sino también de cafenitrina. Y es que quedan por delante nueve jornadas y todas, sin excepción, adquieren ya tintes de auténticas finales.
Siguen haciendo falta unos doce puntos para que el Villamarín deje definitivamente los nervios a un lado. En este sentido, el Betis debe aún medirse a tres rivales directos como Villarreal, Real Sociedad y Sporting, ante los que no vale otra cosa que no sea ganar. Además, ha de verse las caras con seis adversarios de mitad de la tabla hacia arriba (Málaga, Osasuna, Valencia, Atlético, Sevilla y Barcelona), frente a los que habría que arañar puntos como fuese por si las cosas se torcieran aún más de lo que ya lo están.
Con lo fácil que parecían las cosas hace apenas unas semanas, ahora todo vuelve a complicarse más de lo esperado. Y eso que, de momento, siempre ha habido, al menos, tres equipos peores. Quizás esa tranquilidad y la falta de ‘fondo de armario’ han hecho que se llegue a esta situación, que puede que no fuese tan preocupante para cualquier otro equipo, pero que en Heliópolis aviva fantasmas que están dispuestos a no perderse un partido de aquí a final de temporada.
Sólo queda tragar saliva, apretarse los machos y esperar una nueva reacción cuajada de puntos que dé por finalizada esta temporada cuanto antes. Así ha funcionado esta campaña la escuadra de las trece barras, esa a la que le ha faltado regularidad para hacer algo grande en la peor Liga que se recuerda. Ahora, las urgencias son otras. Hay que llegar a los 44 puntos como sea para empezar a pensar en el futuro, para planificar un equipo que no cometa los mismos errores que este y resulte más competitivo.
La primera oportunidad para sumar, este sábado en Málaga, contra el cuarto de la tabla. Ojalá allí los verdiblancos vuelvan a mostrar su mejor cara, esa que sólo enseñan frente a los ‘grandes’ llegando a sorprenderlos e, incluso, obteniendo victorias como recompensa. En este momento, hace más falta que nunca que eso ocurra. Porque la clasificación se aprieta, el margen de error se difumina y, si nos dejamos llevar por las sensaciones, probablemente no haya tres equipos peores.
J. Julián Fernández



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