
Ni las victorias en Liga ni el pasar de ronda en Copa calman la parte institucional del Betis. Con el equipo aún celebrando el triunfo ante el Granada, ayer se confirmó que Luis Oliver ha demandado al todavía consejero (fue destituido en el último consejo de administración pero aún no se ha hecho efectivo su cese) Rufino González por «dañar su honor». Según se deslizó ayer, el consejero deportivo ha iniciado los trámites judiciales por las declaraciones del ex vicepresidente bético en rueda de prensa el 4 de agosto. Como se recordará, aquella mañana —la misma en la que Porrúa y Gordillo se presentaban en sociedad como los nuevos administradores de Farusa—, Rufino aseguró que Oliver le adelantó «que ganaríamos rápidamente dinero con el Betis» y además denunció una transferencia «muy sospechosa» (y que superaba los 1,6 millones de euros) desde una cuenta bancaria del Betis a otra de «dudosa titularidad». Rufino enseñó, incluso, los documentos de los movimientos bancarios y, visiblemente enojado, cargó contra el propio Oliver y contra el resto de sus compañeros. Ahora, más de un mes después, el empresario navarro ha decidido llevar al que se autoproclama segundo máximo accionista bético ante los tribunales al entender que se ha vilipendiado su derecho al honor.
«Estoy muy tranquilo —explicaba Rufino ayer a ABC de Sevilla—. Tanto como siempre, porque sé lo que dije y las pruebas que tengo. Me ha demandado por lo de la transferencia y por lo que dije, pero sé que es verdad, que tengo la razón. Espero que no quede en nada, pero aún estoy más tranquilo al saber que ha caído en el juzgado de Mercedes Alaya», señaló Rufino a este periódico, sabedor de que la demanda presentada por el empresario navarro fue mandada al Juzgado de Instrucción número 6 de Sevilla, donde la titular es la citada juez, que ya instruye la causa contra Manuel Ruiz de Lopera y contra el paquete accionarial de Farusa.
De esta forma, los abogados de Rufino confían en que la parte acusadora retire la demanda —las relaciones entre el navarro y la juez, obviamente, no son las más adecuadas, ya paralizó la venta a Bitton Sport y desestimó el recurso presentado por Oliver en la causa contra Farusa— presentada contra Rufino, aunque el empresario sevillano asegura que no tiene «problemas en sentarnos frente a frente. Para tratar este tema o el que sea. Y más, frente a Alaya».
Y, sin olvidar a la juez, Rufino lamentó una vez más la situación institucional que vive el Betis. «Todo lo que está pasando es lamentable. Sobre todo la actitud de mis compañeros. Menos mal que el equipo ha empezado bien, pero no son normales sus formas de actuar, cómo están dejando al Betis. Eso es lo que más me duele», explicó Rufino, afectado «por la situación del club, no por la demanda. Eso no me preocupa en absoluto».
Porrúa: «Habrá Junta antes»
Por otro lado, pero sin salir de lo institucional y con Mercedes Alaya de nuevo como protagonista, uno de los administradores judiciales de Farusa, Juan Manuel Gómez Porrúa, señaló ayer (en la Cadena Cope) que «quizá haya Junta antes de la fecha que ha marcado el consejo de administración. Hay otras vías y quizá se logre por otros modos».
En este sentido, el letrado confirmó lo adelantado por ABC de Sevilla hace ya varias semanas. Los administradores están trabajando en todas las posibilidades y no descartan que la Junta se convoque por la vía judicial. «Existen muchas posibilidades y una de ellas es ésa, porque la Junta (a pesar de que el consejo fue el pasado día 25 de agosto) aún no está convocada», señaló Porrúa. A pesar de los resultados deportivos, el ala institucional sigue tan revuelta como siempre.
«Estoy tranquilo por la demanda, cayó en el juzgado de Alaya»


Destacados
Archivo de noticias








Aviso del Foro