En enero de 1915, poco después de la fusión del Betis F.C. y el Sevilla Balompié, el éxito en la Copa de Sevilla iba a corroborar las pretensiones del presidente del club por aquel entonces, Harry Jones, que no obstante, abandonaría al año siguiente la entidad como consecuencia del estallido de la I Guerra Mundial. El Real Betis Balompié se proclamó Campeón de Sevilla al vencer al Sevilla F.C. en la Final. Pero el Betis había perdido ya para siempre a "Papá Jones", que en julio de 1916 tuvo que dejar Sevilla al ser llamado a filas para combatir con Inglaterra. Sustituido por Alarcón de la Lastra, su marcha se sintió mucho, ya que por entonces era el que llevaba la voz cantante en el club. Su vuelta ya no se produjo, y la última noticia que se tuvo de él fue en Irán, donde probablemente alguna bala de las líneas turcas acabara con su vida.
Por entonces, el Betis disputaba sus partidos en el campo de la Enramadilla, situado en el Prado, frente a la fábrica de los señores Luca de Tena. Empiezan a proliferar los equipos, y se notaba la ausencia de un reglamento con el que regirse. Así, en 1915 se crea la Federación Española de Fútbol, y también la Federación Andaluza de Fútbol. Una de sus consecuencias sería la creación del Campeonato de Andalucía.
En 1917, el presidente Carlos Alarcón de la Lastra decidió encarar el futuro con valentía, e inició una serie de contrataciones para potenciar el equipo y conseguir el Campeonato de Andalucía. Fueron llegando hombres como Balbino Clemente, medio centro del Fortuna de Vigo, el defensa vigués Barzallana, Canda y el delantero donostiarra Artola. Ese año no sería nada positivo aunque el siguiente lo comenzaría bastante fuerte. Corría el Campeonato de Andalucía de 1918, y el Betis quedó emparejado con el Español. Le venció por 5-0 y 8-0, aunque el primero de los partidos se tuvo que repetir debido a unas irregularidades. Mejor no haberlo jugado ya que el Betis le endosó esta vez ocho goles.
Real Betis y Sevilla F.C. se tenían que disputar ahora una plaza para jugar la Final, y tras conseguir una victoria cada uno, hubo de jugarse un tercero para desempatar y decidir el finalista del Campeonato de Andalucía. El choque quedó fijado para el 10 de marzo de 1918.