--Va por ellos, escondidas barras de nuestro escudo--
Este escrito no va por aquellos nombres que acuden a nuestra memoria cuando nombramos la palabra Betis. No habla de Luis del Sol, ni de Rogelio, ni de Gordillo, ni de Joaquín, ni de Cardeñosa, ni de Esnaola, ni de Parra, ni de Rincón, ni de Edu… No es un escrito sobre Ignacio Sánchez Mejías, ni sobre Manuel Ruiz, Villamarín, Nuñez o Retamero … No rememora la figura de O´Connell, ni la de Barrios, Carriega, Serra o Iriondo… no es, en fin, un escrito sobre aquella parte del Betis que más se ve, que más destaca, que más queda en el recuerdo y en la leyenda colectiva…
Este escrito va por aquellos que, tal vez sin haber pasado a la historia al mismo nivel que otros béticos de mayor lustre, son en si mismo pura Historia. Va por aquellos que tan intimamente se han dedicado al Betis que son el Betis mismo. Va por aquellos que no necesitan ponerse un emblema en la solapa porque ellos mismos son un emblema en verdiblanco. Va por aquellos que, desde el Cuarto Anillo o aún –afortunadamente- entre nosotros, son un ejemplo para todos de lo que significa trabajar por y para el Betis con dignidad, humildad y beticismo…
Va, en definitiva, por aquellos de los que tan poco se ha escrito y tanto podría escribirse. Va por esos béticos a los que solo citaré por su nombre, dejando que el lector elija por sí mismo si quiere saber algo más de cada uno, y recordando siempre que eso que se muestra es solo una ínfima parte de lo que puede hablarse de estas escondidas barras de nuestro escudo. Va por ellos…
Antonio Tenorio ha sido uno de los personajes históricos del Real Betis Balompié al que sirvió hasta su muerte. Futbolista bravo, de una casta y un amor propio sin igual comenzó jugando de extremo derecho a su ingreso en el Real Betis en la temporada 1923-24. Tres más tarde, tras la llegada de Carrasco, retrasó su posición a la de lateral derecho que conservaría hasta la hora de colgar sus botas. Célebre fueron los támdens zagueros que formó con Aranda y Jiménez.
Tenorio vive el resurgimiento del equipo bético que comienza en la temporada 1925-26 y continúa en la 26-27, en la que pierde la final del campeonato de Andalucía en un desempate con el Sevilla en Córdoba, y comienza a consolidarse en la 27-28, en la que se produce la misma situación, con la obtención del título por los balompedistas que vencen por 3-1 a su eterno rival en la capital de la Mezquita.
Dos temporadas más tarde, en la 1929-30, se retira como jugador quedándose en el club como conserje y cuidador del campo del Patronato. En la temporada 1931-32, a causa de las bajas en la defensa, deja la manguera y vuelve a integrarse en la primera plantilla, con la que juega algunos partidos de Liga, por lo que vive el glorioso ascenso del por entonces Betis Balompié a Primera División.
Vuelto a su empleo de cuidador y conserje del campo estará al servicio del club hasta su muerte. Vivirá los tiempos difíciles de la posguerra, en la que José María de la Concha lo recordaba cobrando los recibos de socios a cinco pesetas; la desesperante etapa de la Tercera y todos los años que transcurrirán hasta su jubilación. Famosa es la anécdota ocurrida cuando con motivo del Mundial de España de 1982, se tuvo que derribar y reconstruir la nueva tribuna de Preferencia del Benito Villamarín.
Tenorio, que había jurado que sólo saldría del estadio bético con los pies por delante, se negó a abandonar su vivienda situada bajo la tribuna que debía ser derribada. Pide una alternativa para no abandonar al estadio, a lo que Juan Manuel Mauduit le propone instalarle como vivienda mientras duran las obras una roulotte junto al estadio, lo que acepta. De vuelta al estadio, en una posterior oportunidad tuvo que abandonarlo para ser internado en la Residencia Sanitaria García Morato a causa de la bronquitis que sufría. Después volvió a su vivienda en el Benito Villamarín donde falleció en 1982, poco ante del comienzo del Mundial de España.
Su apellido se ha perpetuado en el Real Betis Balompié por medio de su hijo Alberto, que lleva ocupando el puesto de utillero del club durante largos años.
ENTREVISTA A D. ALBERTO TENORIO Alberto Tenorio: "Me gustaría ver las trece barras en la camiseta durante la celebración del centenario"
Más de cincuenta años le avalan dentro de esta entidad centenaria. Alberto Tenorio, ha vivido diferentes etapas de la historia del Real Betis Balompié como encargado de material y ahora, cuando quedan pocos meses para cumplir los cien años de existencia, ha querido compartir con todos los aficionados verdiblancos sus vivencias desde el corazón del Ruiz de Lopera, el Gol Sur, donde reside.
Alberto, ¿Cuántos años lleva vinculado con el Real Betis Balompié?
Mi vinculación se traslada al día en que nací, ya que lo hice bético y en el campo del Betis, debido a que mi padre, al igual que me ocurriría a mi años después, trabajaba como encargado, aunque la verdad que en esa época desarrollaba diferentes funciones, ya que eran otros tiempos y todo era diferente. Yo empecé en 1952.
La verdad es que se puede decir literalmente que usted ha vivido siempre en las entrañas del Estadio Manuel Ruiz de Lopera.
Desde que existe Heliópolis, resido aquí. Primero lo hice en Fondo, después en la esquina de Fondo con Gol Norte, después en Preferencia y ahora en Gol Sur. A partir del próximo año, no lo sé.
¿Qué significa el Real Betis Balompié para usted?
Ser del Betis es algo muy especial. Sobretodo para los más viejos del lugar, o para aquellos que lo fueron antes de la guerra. Esos si que representaban al verdadero beticismo. Además, lo sufrido por esta afición durante muchos años por el daño que cierto club ha hecho en contra del Betis nos hace aún más nobles.
¿Y por qué el Real Betis es más que un sentimiento?
La grandeza del Betis se debe a esa lucha de los béticos por sobrevivir y por ver al club de sus amores, vivieran donde vivieran, y eso también se refleja en los grandes pueblos béticos. Un ejemplo es que había gente que venía desde Río Tinto en bicicleta para ver los partidos del Betis.
¿Qué recuerdo más especial tiene de este club centenario?
Sin lugar a dudas, el 2-4 infringido al Sevilla en la re-inauguración del Ramón Sánchez Pizjuán, en el año 1958. Íbamos como víctimas y les estropeamos la fiesta. Eso si, tras finalizar el encuentro, jugadores como Arza y Doménech nos felicitaron y durante todo el tiempo que estuvimos allí nos trataron muy bien.
¿Quién ha sido la persona con la que más ha disfrutado junto a la que ha trabajado?
Muchas, aunque no cabe duda que Adolfito y Márquez, un empleado que había en el club. Eran personas con las que se podía hablar de todo.
¿Qué jugador o entrenador foráneo le ha llamado más la atención por sentir las trece barras de manera tan especial?
Hay algunos como Esteban Areta, Roberto Ríos o León Lasa que se implicaron desde el principio y vivieron el Betis como si hubieran nacido en esta ciudad.
¿Qué diferencias observa entre el Real Betis en el que comenzó a trabajar y el actual?
Veo una afición diferente. El aficionado antiguo daba su corazón animando y el moderno parece saber más que el propio entrenador. Hay confusiones enormes, porque tú puedes saber mucho de fútbol, pero el que tiene que hacer el equipo es el entrenador y hay que respetarlo y animar a los once jugadores que salgan al terreno de juego.
¿Qué le pide al centenario?
Ante todo, las trece barras en la camiseta del Real Betis Balompié.
Una alineación que quede en los anales de esta historia centenaria.
Con la excepción del portero, el equipo titular que ganó al Atlético Tetuán por dos goles a cuatro en el debut de Luís del Sol. Esnaola; Portu; Gabilondo; Cifuentes; Oscar; Aumesquer; Del Sol; Guerrero; Villota; Martín y Flores. Marcaron por parte del Real Betis Martín y Del Sol en dos ocasiones cada uno. Además, no me gustaría olvidarme de otros jugadores que dejaría en un hipotético banquillo como son Otero, Rogelio, Cardeñosa, Quino y Joaquín.
Nació el 7 de noviembre de 1932 en Trigueros (Huelva). Sus estudios los realizó en la Universidad de Sevilla, los cuales, los concluyó en 1951, obteniendo así el título de practicante. Contrajo matrimonio el 22 de noviembre de 1955 con Doña Rosa María Salas Delgado con la que tuvo 8 hijos. Poco después, en 1957 y a través de su amistad con Don Benito Villamarín entró como practicante masajista en el Real Betis Balompié. Consiguió el título de entrenador de fútbol y fue masajista de la selección nacional absoluta entre 1972 y 1973. Le fue concedida la medalla de oro al mérito deportivo por la federación andaluza de fútbol el día 1 de octubre de 1975. En junio de 1985 se inauguró en Pilas una peña, bética por supuesto, que lleva su nombre. Fue diplomado en fisioterapia por la facultad de medicina de Sevilla en 1988. En este mismo año impartió clases de medicina deportiva, masoterapia y traumatología. A finales de 1991 sacó a la luz un libro llamado "Los masajes del deporte" en el quedó constancia de su larga experiencia en la profesión. Vicente Montiel, un hombre que está unido a la historia del Real Betis Balompié. Para sus amigos fue un hombre de carácter serio y entregado a sus ideales. Respetuoso con todos y respetado por todos. Para sus familiares, un ejemplo de personalidad y honradez que con su amor reforzó los corazones de quienes le rodearon.
ENTREVISTA A D. PEDRO BUENAVENTURA “Por encima de todo está la afición del BETIS, eso no tiene precio”
Dicen que la experiencia es un grado, y por ello Pedro Buenaventura está por encima de casi todas las personas a la hora de hablar del Real Betis. Su voz es sinónimo de sabiduría, una sabiduría forjada con fuego en verdiblanco tras casi cuarenta años de su vida dedicados al club de sus amores.
Ha ostentado muchísimos cargos en nuestro club, desde encargado de la cantera hasta secretario técnico, pasando por entrenador “apagafuegos”. Por ello si alguien tiene la licencia de opinar sobre cualquier tema en el club es él, que conoce como nadie los entresijos del mismo, y que asegura estuvo apunto de morir dirigiéndolo sino llega a ser por la afición del Betis, que asegura que lo salvaron.
Además, sus consejos y opiniones son escuchados con atención y requeridos por muchos miembros del club independientemente del puesto que ocupen en el organigrama, sabedores de que Pedro Buenaventura es más que un bético a pesar de que él quiere que se le recuerde así… es parte del BETIS.
- El club cumplirá en breve 100 años, de los cuales usted ha vivido cerca de 40 como testigo directo su evolución ¿tanto ha cambiado?
Yo entré en el Betis en el año 69 de la mano de José Núñez, y desde entonces ha cambiado el fútbol en general en España porque de ser un club deportivo, en 1991 se crearon las Sociedades Anónimas y eso fue un cambio muy brusco. No solamente por pasar de club deportivo a sociedad anónima deportiva, sino que los ingresos atípicos del fútbol, que los normales eran los abonos y las entradas de taquillas, no había más ingresos. Empezaron primero con una participación mínima de quinielas. Esa participación a partir de entonces se incrementó, vinieron las televisiones, los contratos con la LFP, se creó ésta…o sea que en realidad ha cambiado el fútbol en general y por lo tanto el Betis.
- ¿Recuerda la primera vez que vino a ver al Betis?
Recordarte el primer partido no, porque era muy muy pequeño y venía con mi padre a ver el Betis. Yo he visto al Betis en Primera, bajar a Segunda y bajar a Tercera, los siete años allí, y después subir hasta la actualidad…Pero exactamente el primer partido, como era muy pequeñito no era muy consciente de ello, pero vamos, siendo muy niño.
- Tras casi 40 años dedicados al club, en los cuales ha ocupado diferentes cargos dentro del organigrama del mismo y en el que se ha jubilado ¿qué le hace seguir aquí?
Yo puedo decirte que he tenido la gran suerte, dificilísima de conseguir en esta vida, que es la felicidad laboral. He trabajado en una profesión que me gustaba y en una empresa a la que yo he amado, o amo. Entonces, cuando me llegó la edad de la jubilación, Don Manuel Ruiz de Lopera que ya era Presidente me preguntó qué pensaba hacer, y le comenté que sí el me daba permiso pensaba seguir viniendo todos los días a leer toda la prensa [para los lectores comentar que Pedro Buenaventura es el encargado de realizar el dossier de prensa diario en el club], y él me propuso colaborar en diferentes cosas, ya que como yo aquí había hecho de todo, pues podía ayudar en algunos temas, sin implicarme en mi situación de jubilado.
Por ello, lo que te he comentado de mi felicidad laboral, gracias a la generosidad de Don Manuel y a la colaboración de los compañeros, que me han sabido soportar a pesar de mi edad, pues aquí estamos…
- ¿En qué cargo se ha sentido más cómodo?
En el mundo del fútbol los cargos técnicos son muy ingratos porque se pasa de héroe a villano con mucha facilidad…
Mis principios en el Betis fueron entrenar a los juveniles, después estuve entrenando a la cantera, a continuación pasé a la secretaría técnica en la etapa de Don Juan Manuel Mauduit, que me propuso dedicación plena porque hasta entonces yo tenía una pequeña industria, y pasaba la mañana en mi trabajo y la tarde en el fútbol, que es lo que había hecho también antes de llegar al Betis, porque anteriormente al Betis yo me había llevado 10 años entrenando a equipos de todas las categorías, empezando por la local y terminando por Tercera. Llegando enseguida a un entendimiento con Mauduit, y desde entonces me ha tocado hacer la Secretaría Técnica, que aunque no es lo mismo que el banquillo, estás exactamente igual de implicado por los resultados, y además en esta etapa pues me tocó en cinco críticas situaciones coger al primer equipo.
En esto tuve suerte, porque la primera vez conseguí clasificar al equipo para la UEFA, entonces que tenía mucho más mérito porque nada más que se clasificaba un equipo para la Copa de Europa, otro para la Recopa y otro para la UEFA, aunque algunas vez, como ese año, en España se clasificaban cuatro porque como el Madrid ganó la Copa de Europa, daba opción al siguiente. Las demás veces, como eran situaciones extremas, por la clasificación del equipo, y normalmente porque no había dinero para contratar a otro. La última fue el célebre descenso de la promoción de Tenerife, siendo yo me parece el cuarto entrenador que tuvo el equipo en esa temporada.
En esa promoción lo pasó usted muy mal, ¿no? Muy mal, muy mal, como que creía que me iba a morir…El equipo estaba muy mal, y fuimos a jugarnos la vida a Tenerife, y en el partido de allí nos hicieron cuatro goles. Creo que tuvimos mala suerte porque nos hicieron goles muy raros…Yo te puedo decir que en el Betis ha habido de todo, y pienso que en aquel día hubo un traidor…, y el partido fue desastre. En la vuelta, ganamos 1-0 con gol de Chano, y tuvimos la suerte de cómo siempre estar con la afición, el campo se llenó con más de 40.000 espectadores, y yo conforme iba avanzando lo pasé muy mal en el banquillo, y me estaba muriendo, pero de verdad, tenía 60 años en esa fecha, no era ningún niño…Veía que conforme se arrimaba el final yo iba a “palmarla”… Cada vez estaba más nervioso, ya no tenía energía ni para levantarme, se me hundían los ojos, la boca se me secaba… y yo lo pensé, me acordé de mi familia como era lógico, y dije cuando piten el final me muero aquí. Y cuando pitó el final el árbitro, en ese momento los béticos empezaron a gritar BETIS, BETIS, BETIS…, y eso me salvó. Yo creo que en esa final me iba a morir por el Betis y los béticos me salvaron.
- Al margen de lo deportivo ¿a qué debe aspirar el club en su Centenario?
A mi me parece que reflejar la vida del Betis, que es lo que todos los que estamos dentro de la casa debemos hacer… Recordar todo lo bueno del Betis, y sobre todo pensar que a lo largo de su historia el Betis ha sido un equipo de grandes alternativas, tanto en lo deportivo, como en lo económico donde luego se estabilizó, habiendo conseguido las metas mayores y después se ha caído del cielo a los infiernos con facilidad; y llegamos un momento en que eso desapareció como consecuencia también de que la economía se estabilizó, primero en la época de Don Benito Villamarín y posteriormente con Don José Núñez se mantuvo hasta que se hizo la sociedad anónima en la etapa de Don Manuel, donde ha habido una estabilidad bastante importante…
Pero siempre, lo que ha imperado en el Betis, y creo yo que debemos defender en el Centenario para que siga imperando es que el mayor patrimonio que tiene el Betis es, sin lugar a dudas, su cantera y su afición, que está por encima de todo lo demás. Las grandes crisis económicas del Betis, hasta que se llegó a la Sociedad Anónima Deportiva, siempre se han resuelto vendiendo algún jugador procedente de la cantera, desde Luís del Sol hasta el último, que quizás fuera Chano. Después se ha vendido muy bien a otros más como Cuéllar o Roberto Ríos, pero ya en otros terrenos, pero en épocas anteriores se vendió a Del Sol, a Antón, a Quino, a Gordillo, en fin, a jugadores importantes…Todo esto como patrimonio para cuadrar cuentas, pero después por encima de todo lo demás está la afición del BETIS, eso no tiene precio.
Los que quieren hacerle daño al Betis nos recuerdan la época de Tercera División, y gracias a esa época el Betis es genuinamente el equipo representativo del fútbol andaluz, porque nos tocó siete años visitar muchas localidades andaluzas, donde nos querían mucho, donde la gente quería siempre que el Betis no subiera, porque campo que visitamos lleno absoluto, y lo que le interesaba a los equipos de Tercera es que el equipo no saliera de ahí, y jugaban todos a ganarnos pero por eso no porque no nos quisieran, sino todo lo contrario, lo que querían era tenernos en Tercera División…Yo después de eso salí convencido que la División de Honor, que ahora se le llama Liga de las Estrellas, era aquella en la que jugaba el Betis.
El grito del manquepierda, los siete años en Tercera y la Copa del Rey del 77, en la que el Athletic de Bilbao, que antes de que llegaran las cosas políticas era una de los equipos más simpáticos de España, jugó contra el resto de España, que estuvo representada por el Real Betis Balompié, y tuvimos la suerte de en un partido épico ganarlo, y ese testigo lo cogió el Betis. Nosotros hemos sido el segundo equipo de muchos españoles durante mucho tiempo. Yo he viajado mucho con el Betis por toda España, y en cualquier sitio que decíamos que éramos del Betis, contestaban “manquepierda”, eso lo sabía todo el mundo de cualquier pueblo insignificante. Mucha gente se creía que eso era un conformismo, pero todo lo contrario aquello fue un lamento de rabia ante la impotencia que lo hizo un periodista, que tenía marcado cariz bético, cuando se bajó de Segunda a Tercera. Y yo pienso, que como la gente joven no habéis vivido esa etapa, en el Centenario es importante que recordéis los valores principales de nuestro club.
-¿Qué significa ser BÉTICO? ¿Y por qué es el Betis tan diferente a los demás equipos?
Yo hace tiempo escribí una columna titulada “El Real Betis es diferente”, y el artículo concluía con la respuesta a esa pregunta…El final decía “algunos aficionados al fútbol apoyan y animan a su equipo; otros lo llegan a querer. Los béticos amamos al Real Betis, ésta es la diferencia”.
Cada vez hay menos sentimiento del aficionado a su club por muchos factores, pero la pasión y la ilusión de nuestra afición afortunadamente es diferente a las demás, y no creo que nunca se pierda.
- Sus dos hijos están dedicados al mundo del fútbol, pero ambos no están vinculados al Betis…
Mis hijos yo he intentado que no estén en el Betis…No es que les haya puesto pegas, pero si hubieran entrado en el Betis en cualquier etapa hubiera sido porque su padre es Pedro Buenaventura, y no por sus méritos profesionales. Mire mi hijo Lorenzo desde que se aprobó INEF en Madrid, vino aquí hizo oposiciones y sacó el número dos de Andalucía, y desde entonces ha estado en el Cádiz siete años en Primera División, y ha pasado por el Valladolid, Español, Atlético de Madrid y estuvo con la Selección Argentina en el Mundial de Japón; y Pedro fue, y creo que todavía lo es, el entrenador más joven en sacar el título nacional español, con 21 años, el más joven de la historia del fútbol nacional. Como anécdota, cuando sacó el título nacional le “dieron” un equipo de Segunda B, el Sanluqueño, y en esa fecha el único jugador más joven que tuvo él era curiosamente Quique Romero, que se lo llevó él de los juveniles del Flamenco, un equipo de Jerez. Incluso había jugadores que tenían 10 y 12 años más que él.
Mi hijo Lorenzo ha estado más en la élite, y mi hijo Pedro ha tenido que luchar más porque empezó muy joven...
- Y ambos serán béticos, ¿no?
Hombre claro, son socios del Betis desde que nacieron, y accionistas aún siendo jóvenes…
- ¿Podría confeccionarme una alineación con los que serían mejores jugadores del Betis que usted ha conocido?
Eso es muy difícil, porque los jugadores son de unas características, el fútbol ha evolucionado en ese aspecto...
- Pero “mojándose” un poco...
Bueno de acuerdo.
+De portero: Esnaola, sin desmerecer a otros, pero él era el mejor...
+Lateral derecho: pues Portu, que jugó en Segunda, en Tercera y en Primera...
+Centrales: Biosca sin lugar a dudas, eso es de lo mejorcito que hemos tenido; el otro, Vidakovic.
+Lateral izquierdo: hombre..., Gordillo, eso es impepinable.
+Centrocampista por la izquierda: Cardeñosa, sin lugar a dudas.
+Mediocentros: Luís del Sol, que empezó en la banda, pero si me hablas de gente creativa...; y el otro, un jugador que sin ser brillante me gustaría tener en el Betis siempre: Ortega.
+Centrocampista por la derecha: Joaquín ha demostrado cosas, jugando una Eurocopa y dos Mundiales, y lo hemos vendido muy bien...
+Delanteros: Quino, que ha sido muy genial, cuando se le daba una ovación se caía el campo; y Rogelio, ese no se puede quedar fuera.
- ¿Y un banquillo?
De portero Jaro, que fue Zamora; Poli Rincón, que fue Pichichi; Anzarda; Antonio Benítez, que ante todo fue un comodín, que llegó a ser internacional en tres líneas, y podría ponerlo de titular en cualquiera de ellas, y atrás Ríos..
-¿Cuál ha sido el mejor jugador que ha visto usted pasar por la cantera?
Técnicamente tuvimos un futbolista que después jugó en el Primer equipo muy poco, pero era de los que más me ha impresionado técnicamente...Se llamaba Carreño, y era de Utrera.
- ¿Qué le parece la apertura que está teniendo la Comisión del Centenario hacia la afición, queriendo que ésta participe activamente en todos los actos de la efeméride?
Lo que más me ha gustado del Centenario, aparte de la Dirección que ya son maduros, sois todos gente joven y eso para mí es un aliciente importante, es que hayáis querido implicar a todos los béticos en él. Lo bonito es que va a ser un Centenario hecho por los béticos para los béticos.
-¿Qué le pide al año del Centenario?
Deportivamente que hiciéramos una actuación digna por la historia del Betis. Y en la parte del resto de estamentos que se arreglen un poquito las cosas.
-¿Qué acto o qué idea cree usted que no debería faltar en el Centenario?
Estoy seguro que en las manos que está no va a faltar nada. Pero vamos, yo creo que debemos hacer una cosa deportiva importante, que parece que va a ser un partido de relieve, y me gustaría hacer actos sociales importantes, y he oído algunos proyectos que me encantan, para demostrar una cosa que el Betis ha hecho siempre: ser solidario con todo el mundo.
- Un estadio que le haya marcado...
A parte del nuestro ¿no?. A mí me han encantado en los que hemos jugado las finales: el Vicente Calderón y el Santiago Bernabéu.
- ¿Quién cree usted que se ha perdido para ser Presidente del Betis?
Para mi juicio hay dos personas en la historia del Betis que no se les ha valorado. Uno ha sido Don Manuel Simón, y otro Don Andrés Aranda, capitán del Betis que ascendió de Segunda a Primera, por primera vez, y que fue un mártir del Betis. Ahora en mi opinión ha habido otros, pero ese fue el primero.
- Independientemente de los títulos, ¿cuándo ha visto usted jugar mejor al fútbol al Betis?
El Betis después de ser Campeón del 77, esa base de equipo a la que le entró Gordillo, Morán, Poli Rincón...ese equipo jugaba muy bien al fútbol.
-¿Cuál es el mejor recuerdo que guarda usted del Betis?
El último partido de Liga el año que nos clasificamos para la UEFA, empatamos a dos en casa del Barcelona, privándoles del título de Liga a favor de la Real Sociedad. Y además era el domingo anterior a la Feria de Abril, para que te hagas una idea…
- ¿Y la anécdota más curiosa o bonita?
Hay muchísimas, pero te voy a decir algo que si eres católico y creyente entenderás al momento. Cada vez que he visto debutar a un chaval de la cantera en el primer equipo, he sentido lo mismo que cuando vi a mis hijos vestidos de la Primera Comunión…
-¿Cómo le gustaría que le recordara la afición del Betis?
Sencillamente como un BÉTICO.
-¿Cómo definiría al Betis?
Como lo hice en el artículo que escribí hace años:
El Real Betis nació de una discrepancia socioeconómica, y se convirtió en el orgullo de un pueblo. Alcanzó lo máximos honores deportivos y lo enviaron a los sótanos más profundos. Todo lo que consiguió fue luchando con todo y contra todos.
Sus gentes nacen béticas y se fraguan en la adversidad. Los béticos soportan las derrotas y celebran las victorias con señorío y deportividad. El “Manque Pierda”, nuestro lema nació de un corazón herido. Tenemos el escudo por medalla con trece barras andaluzas.
Va también por tantos y tantos que tras haber actuado en el escenario pasaron a hacerlo entre bambalinas. Va por Aranda y por Gil Gómez Bajuelo, va por Varela y por “Peral”. Va por todos.
Va, por supuesto que sí, por otro hombre que durante tantos años ha trabajado y estudiado entre bambalinas, humilde erudito, bético a carta cabal y con una personalidad forjada en muchas horas de soledad. Me refiero a Don Francisco Chaparro, que no solo tiene mi respeto como profesional, sino mi admiración como persona y mi agradecimiento por haber traido luz entre tantas tinieblas. De él nada diré, salvo para recomendarle una película que a buen seguro sabrá apreciar, por sus hábitos deportivos y por su forma de ver la vida…
Va también, como no, por profesionales con 15 años en la casa, como José María Montiel.
Entró en el Betis con Felipe Mesones en 1992, así que lleva trece años en el club (15, en la actualidad). «Es una vida que satisface, merece la pena y sobre todo cuando se consiguen triunfos como los de este año. El fútbol es muy difícil porque se trabaja con el ánimo de las personas y no siempre se está preparado para mantener el tipo en ciertas ocasiones. El Betis ha pasado por momentos duros y ahora hay que disfrutar de los buenos».
Es técnico auxiliar sanitario y su trabajo es ser auxiliar del servicio técnico del Betis, pero no es lo mismo trabajar con unos jugadores contentos o tristes. «Ellos son receptivos a todo lo que les dices o les haces, y son agradecidos, porque nuestra labor consiste en ayudar, mediante terapia física o mediante la comprensión o la amistad, y cuando ese estado de ánimo está mermado la situación revierte en nosotros porque tenemos que trabajar más para ganarnos la confianza necesaria». Así pues, José María podría escribir un libro con lo que ha visto y escuchado, pero sabe que la intimidad del vestuario no se toca. «El fútbol lo componen cuatro facetas, que son la psicología, la técnica, la táctica y la preparación física, y la medicina sería el cincuenta por ciento del factor psicológico porque si una persona se mentaliza para curarse es más fácil que lo consiga. Nosotros nos dedicamos mucho a buscar ese refuerzo mental».
José María cuenta que cuando era pequeñito le decía a su abuelo materno que cuando fuera masijista del Betis le llevaría una carta a la tumba si no tenía la oportunidad de verlo. «Mis primeros reyes fueron un botiquín, y luego, aparte del regalo que me hicieran, siempre caía un botiquín. Yo quería ser masajista del Betis, lo conseguí y estoy orgulloso»: Hijo de Vicente Montiel, el célebre "dedos mágicos", cuenta que ese apodo se debía a que «antiguamente el masajista era como Dios en un equipo de fútbol».
Y va además, por supuesto que sí, por empleadas del club como Pepi, que ayer se dirigía a su compañero durante 20 años para decirle “Qué sola me siento cuando vuelvo a Triana sin llevarte en el coche, Pedro”.
Tal vez Pepi, al dirigirse a D. Pedro Buenaventura, no es consciente de que cuando pasen los años, muchos béticos al pensar en lo que es el Betis, también la recordaremos a ella y a otros como ella…
Va por ellos, escondidas barras de nuestro escudo.
Re: --Va por ellos, escondidas barras de nuestro escudo--
Ole tus webos Iñigo.
El Betis es un conglomerado de personas y sentimientos. Un sólo sentir compartido por muchísimos individuos diferentes pero iguales en el verde y el blanco, un blanco y verde que no pertenece a nadie, y pertenece a todos.
NO DEJEMOS QUE NOS HAGAN CREER QUE EL BETIS TIENE 16 AÑOS Y QUE LA UNICA PERSONA DE REFERENCIA ES LOPERA.
Re: --Va por ellos, escondidas barras de nuestro escudo--
Sr. Discobolo...hay 2 maestros en esta nuestra casa...........Ud. y el Sr. Recontrabético....hay mucho que mamar de ustedes...Beticismo en estado PURO Y DURO
Re: --Va por ellos, escondidas barras de nuestro escudo--
Pufff cada palabra rebosa todo el beticismo que se escapa de ese anillo magico, al que algún día tendremos el orgullo de acudir como parte de esta gran familia para vivir eternamente con personas tan grandes como las que citas en este post...
Pd : Sigue escribiendo amigo, porque si dios te dio la palabra y llevas este sentimiento en el corazon fijado... muchos que sienten como tu te seguiran letra a letra SIMPLEMENTE GRACIAS
Re: --Va por ellos, escondidas barras de nuestro escudo--
Y que en el Betis estén metios tios como Lasrriba,León,Castaño el facha,etc,etc y que gente como usté encima sean criticados por los facciosos es pá renegar hasta del aire que respira uno....
Iñigo DE Vicente
Bético decente.
Re: --Va por ellos, escondidas barras de nuestro escudo--
un post de chapeau,todos esos nombres tambien son leyenda y derrochan beticismo a espuertas,aunque sus nombres no tengan quizas tanta repercusion historica como el de otros, sin duda deben de estar en un lugar de privilegio en el corazon de todo betico que se precie.