La gran batalla: con armas, pero sin almas. Previa Sevilla CF – Real Betis

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Las cosas suceden cuando menos te las esperas. Igual que llegó el COVID-19 para arrasar por cada lugar por el que pasaba. Todo se paralizó, con ello también el mundo del fútbol. Y tras un largo tiepo de incertidumbres y dudas, de rumores, de reuniones y decisiones, el balón volverá a rodar sobre el verde en España. LaLiga volverá a repartir alegrías y decepciones, pero, sobre todo, ilusión. Aunque haya que acostumbrarse a una nueva normalidad, el fútbol está de vuelta y regresa con un plato fuerte a la vez que bonito, el Gran Derbi. 
 
No se respira el mismo ambiente, pero no han faltado los entrantes típicos. Nervios, piques, fuegos cruzados en forma de declaraciones, trabajo, nervios y muchas, pero que muchas ganas de volver a los terrenos de juego. No obstante, esta batalla será muy diferente. No habrá almas rojiblancas ni verdiblancas en las gradas del Sánchez Pizjuán -cosa que deben aprovechar los visitantes-, pero detrás de las pantallas jamás se callarán los gritos de aliento de todos los aficionados que empujarán a su equipo a donde haga falta. 
 
Sin complejos
 
Una de las frases más repetidas por el beticismo en los días previos ha sido que en el derbi no existen favoritismos. Es cierto que un equipo puede llegar mejor que el otro, en este caso en el Sevilla, pero son muchos factores los que se combinan en el campo en día de derbi como para atreverse a hacer un pronóstico. El Betis es el equipo que se encuentra más abajo en la clasificación, fruto de una no muy buena temporada, pero, tras el parón, es toda una incertidumbre lo que se podrá ver en Nervión. 
 
Hace unos tres meses, el último rival al que le tuvo que hacer frente el Real Betis fue al Real Madrid. Nadie se esperaba una versión tan pésima del conjunto de Zidane en el Villamarín, la cual fue aprovechada por los verdiblancos para saldar un partido notable y llevarse los tres puntos con un gol de Tello en los últimos instantes de partido. Después de este tiempo, habrá que ver qué versión puede mostrar el equipo de Rubi, pero su afición necesita alegrías y volver a ver en acción al gran dúo Canales-Fekir. Muchos aún confían en Europa, objetivo que está más que complicado, casi imposible, y de no conseguirse será considerado un fracaso. 
 
La buena noticia es que el Betis visitará el Sánchez Pizjuán con todos los jugadores disponibles. Hubo dudas con Joaquín, William Carvalho y Edgar, pero volvieron al trabajo con normalidad y están listos para afrontar esta gran batalla. El que sigue al margen, después de toda una temporada, es Juanmi, quien tendrá que seguir esperando para vestir de nuevo las trece barras.
 
Soñando a lo grande 
 
El Sevilla quiere un billete para la Champions. Y no solo eso, también es consciente de la importancia que tiene ganarle al máximo rival. Es el equipo que en mejor situación se encuentra, pues ocupa el tercer puesto por detrás de Barcelona y Madrid. No se puede comparar la temporada de uno y otro, pero, lo dicho, las diferencias quedan a un lado los días de derbi. Solo valen los tres puntos y ambos van a dejarse la piel bajo el silencio y la soledad del Sánchez Pizjuán para conseguirlos. 
 
El último encuentro para los de Lopetegui fue agridulce. No consiguieron la victoria, pero sí lograron rascar un punto en un campo difícil y ante un rival siempre complicado como es el Atlético de Madrid (2-2). En el Wanda, Ocampos volvió a ver puerta, y es que el argentino está siendo un pilar fundamental para el Sevilla. No cabe duda de que los rojiblancos tienen una plantilla muy sólida y eso ha dado sus frutos, pues se encuentran en los puestos altos de la tabla y continúan su lucha en la Europa League. 
 
Sin embargo, los rojiblancos sí que podrían tener algún problema de peso de cara a este gran duelo. Gudelj era una baja ya conocida, pues está sancionado por acumulación de tarjetas, pero lo que más preocupa es la posible ausencia de Lucas Ocampos, que ha estado con molestias y se ha estado ejercitando al margen de sus compañeros. La baja del argentino sería beneficiosa para el Betis.
 
 
El beticismo quiere repetir aquella noche mágica. Una noche que nunca se borrará de ninguna cabeza y que se recordará durante la historia. Hace ya dos años de aquel encuentro, pero el sueño de repetirla y conquistar Nervión no se desvanece. Temporada tras temporada vuelve a aparecer esa ilusión, esa esperanza por conseguirlo, por muy malos tiempos que corran. Además, la campaña pasada no pudo ser (3-2) y en el partido de la primera vuelta en el Villamarín tampoco (1-2), por lo que las ganas de venganza son mayores. 
 
Después de una pandemia, todo es diferente. Todo ha cambiado. Pero lo que se mantiene siempre intacto es la fidelidad al escudo. Han sido tres meses de espera, de una larga espera, pero esta semana, aunque sea lejos del estadio, muchas almas volverán a juntarse. Serán omnipresentes. No podrán sentirse en el Sánchez Pizjuán, pero la emoción seguirá siendo la misma. Todo está listo. Todo está preparado para escuchar de nuevo el pitido inicial y volver a vivir 90 minutos intensos. Ahora la única que espera es Sevilla para saber de qué color teñirse: ¿Rojiblanco o verdiblanco?