Nos merecíamos esta final. UNOxUNO del Real Betis – Rayo Vallecano

0
8103

Joaquín. No podía ser otro. El eterno capitán puso la claridad que faltó durante los noventa minutos en un balón qué Canales y Borja llevaron a la portería para desatar la locura y meter al Betis 17 años después en una final que merecía. 17 años después las lágrimas tristes por los descensos cambiaron por lágrimas de felicidad. Nos lo merecíamos. Y se lo merecía este equipo.

El Betis está en la final. Y es lo que más importa. Encontró la claridad y la suerte en ese minuto 92 que va a pasar a la historia. En ese pase de Joaquín y en la fé de Canales y Borja.Y se metió en una final histórica que por rendimiento en todo el torneo merecía más que todos sus rivales…

Pero hoy el Betis estuvo muy lejos de hacer un buen partido. Nervios. Tensión. Inseguridad. Poco certeros en pases y acciones ofensivas. Y sobre todo, poca claridad y unidad en las jugadas ofensivas. En todas, en las pocas que hubo, se decidió mal. Hoy el análisis individual puede pasar a segundo plano por el éxito colectivo. porque es un día de fiesta que llevábamos muchos años esperando. Pero hoy, el Betis volvió a dar esos síntomas de agotamiento que ya aparecieron ante Mallorca, se demostraron ante Zenit y se evidenciaron en aquella fatídica primera parte ante el Sevilla. Hoy es un día de fiesta, mañana habrá que ver soluciones.

El partido empezó… extraño. El Rayo Vallecano presionó muy arriba con una intensidad alta en un partido donde el Betis entró nervioso acumulando varios errores en los primeros minutos… La presión de los vallecanos hacía que los grandes jugadores verdiblancos recibieran siempre en malas condiciones y de espaldas a la portería, lo que provocó que los ataques del Betis nunca fueran limpios y solo consiguiera generar peligro tras errores del rival. Pese a no generar en esos primeros veinte minutos y que sus hombres ofensivos estuvieron realmente muy mal, el equipo liderado por Pellegrini tenía el partido bajo control sobre todo debido al gran nivel defensivo que mostró Edgar.

Pasaban los minutos y los nervios en las piernas de los jugadores ofensivos del Betis continuaban. Ningún jugador supo superar líneas de presión rival ni con regate ni con pase. Todos acaban perdiendo su duelo individual y el equipo no llegaba con claridad ante un Rayo bien plantado… que tampoco supo hacer daño al gran nivel defensivo verdiblanco. La primera media hora de partido fue un duelo ofensivo nulo.

El Betis realizó una primera parte flojísima con el balón y se sostuvo en el partido y la eliminatoria por un notable sistema defensivo y un sobresaliente partido de Guido y Edgar. El Rayo cumplió su plan: hacer largo e incómodo el partido a un Betis que echó demasiado de menos claridad y precisión de sus jugadores con más talento.

Y es que ya es un hecho, el Betis, ya sea por acumulación de minutos, cansancio o porque se ha juntado el bajón de varios jugadores a la vez, ha perdido la claridad, la precisión y la velocidad con el balón que tantas grandes noches habían dado en el mes de enero. Lo que era un vendaval ahora son disparos de fogueo. Antes se rompían líneas, ahora se pierde el balón. Antes era velocidad, ahora es contemplación.

Y es que el partido siguió el mismo esquema que el partido ante el Zenit, lo que pasa es que el Rayo no tenía la calidad de los rusos y el Betis no tuvo que defender a tantísimo nivel.

El Rayo comenzó mejor la segunda parte y metió al Betis atrás…tuvo que venir al rescate la afición y volver a reactivar a un equipo que parecía conformarse con defender conocedores que eso le daba el pase a la deseada final. Entró el equipo de Pellegrini al partido y por fin comenzó a llegar al área rival liderado por William Carvalho. El Rayo empezó a dar síntomas de agotamiento debido a todo el desgaste tras la hora del partido y en el Betis empezaron a recibir en ventaja los jugadores de calidad. Y el equipo de Pellegrini llegó al área pero decidió rematadamente mal por los nervios y la tensión.

Y no cerró el partido. El plan del Rayo seguía en marcha: llegar vivos al final y tener una… y no le hizo falta tenerla para meter un gol que valía la prórroga. 10 minutos le quedaban al Betis para reaccionar. Y lo hizo nuevamente. Como ya lo hiciera ante el Zenit en Rusia tras el 2-2 o ante el Mallorca hace dos semanas.

El Betis volvió a reaccionar como un equipo grande. En un partido terriblemente pobre, en el contexto más complicado tras recibir un gol, el Betis se puso de pié y encontró la claridad que le había faltado en todo el partido en el pie derecho de Joaquín. Un pie que vale una final 17 años después.

El uno a uno:

Bravo (6): Aunque entre por su lado, el gol de Bebe es casi imparable. Estuvo muy seguro y correcto en la gran cantidad de centros y corners que lanzó el Rayo. Su saque en largo fue clave en el gol.

Sabaly (7): Se le vio bastante inseguridad en jugar el balón hacia delante y por ello no forzó y aseguró el balón. A nivel defensivo estuvo más que acertado.

Edgar (8): En la primera mitad el Betis se sostuvo por el gran nivel del central. Sigue sumando grandes minutos y seguramente sea el jugador más en forma de la plantilla en estos momentos.
Personalidad abrumadora. rapidisimo a campo abierto e infranqueable por arriba.

Pezzella (7): Hoy el sistema defensivo del Betis estuvo a un gran nivel. Como ante el Zenit, el argentino y Edgar cumplieron notablemente y dejaron el ataque del Rayo en fogonazos lejanos y con apenas ocasiones claras de gol.

Alex Moreno (7): El más regular de la temporada. Fue el mayor peligro en ataque en la primera mitad y secó a un gran jugador como Isi. Buen partido de un jugador que lleva acumulados demasiados minutos y que le está pasando factura.

Guido (8): El ancla de este equipo. Cuando todo cae, el argentino se mantiene en pie. Recital defensivo de coberturas y ocupación de espacios.

William Carvalho (7): El único que tuvo cierta claridad para llevar el balón hacia delante en un partido donde al Betis le costó horrores atacar correctamente el área rayista. Su segunda parte fue notable.

Canales (6): Estuvo bastante desacertado en la mayoría de acciones que dispuso. Poco preciso debido a que los jugadores del Rayo le encimaban con mucha agresividad no permitiendo recibir al cántabro de cara. Se desgastó mucho en defensa. Estaba haciendo un partido decepcionante pero apareció para llevar ese balón a la línea de gol.

Fekir (5): No fue su día. Se le vio en algunos tramos resintiendose de la pierna dando a entender que no estaba recuperado de la agresión de Acuña en el derbi. Aún así forzó para estar. En algunos tramos asumió responsabilidades para subir el balón. Pero no estuvo acertado.

Juanmi (4): Lleva un mes muy flojo. No ha cambiado su forma de afrontar el fútbol colectivo. Antes tampoco intervenía en la circulación. Lo que ha cambiado es su idilio con el gol. Ya no encuentra ese espacio ni le cae ese balón en posiciones ventajosas. Le está frustrando y se nota en su forma de jugar.

Willian José (5): No le llegaron balones francos ya que los jugadores de atrás estuvieron mal pero en los pocos que intervino lo hizo bien. Aún así la nota le baja por esa falta innecesaria que supuso el gol del Rayo.

Joaquín (9): E igual se queda corta. Salió y metió el pase de gol que vale una final. Sí, falló una clara que hubiera coronado el partido y el 10 pero… ¿qué más dará?

Borja Iglesias (8): Salió, creyó y marcó un gol histórico. Poco más se puede hacer en menos tiempo.

Guardado (SC): Salió para perder los últimos segundos.

Post del partido
Ficha del partido