Opinión – «Yo Acuso»: Competir es también saber sufrir

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Volvió Pellegrini a dar confianza a los once jugadores que han defendido nuestro escudo mientras lesiones y no inscripciones no le permitían otras alternativas al chileno. Es una muestra más de su aptitud para gestionar personas, a pesar de tener al fichaje más importante disponible, Luiz Felipe, encomendó la tarea de central a Edgar, que respondió a la confianza de forma excelente y con jerarquía.

            Como antecedente para entender lo que pasó en el partido, habría que remontarse a una rueda de prensa del pasado año, donde Manuel Pellegrini avisó que su próximo objetivo era bajar aún más el número de goles en contra, pero yo añado, les ha hecho ver que muchos de los partidos del pasado año que se perdieron puntos, lo fueron por el carácter netamente ofensivo del equipo, algo que ha sido asumido por la plantilla que se sacrifica más y es más canchera si me aceptan la palabra, pasó en Mallorca y por culpa de la expulsión con Osasuna.

            En lo que se refiere al encuentro, misma disposición táctica por nuestra parte, el rival empleó un 4-4-2 que en ocasiones fue 4-2-3-1,  la afición sumó otra vez más una excelente entrada al Villamarín y la noche del viernes se quedó para resaltar la importancia de la grada, debido a la expulsión de Pezzella. Una de las grandes ventajas del Real Betis Balompié está en la grada, más aún cuando las victorias y un entrenador incontrovertido la han unificado, hasta el punto de bajar las escaleras cantando a la salida.

            El equipo de Pellegrini se siente ganador, sale sin especular y de forma vertical con posesiones del primer tiempo que superaron el 65% y más robos de balón que el rival, el primer tiempo fue una oda al fútbol, con un Carvalho en el mismo plan que en los partidos anteriores, es decir, el mejor. Le faltó al portugués el gol en una jugada de regates imposibles dentro del área, que recordó al golazo de Copa contra el Rayo y que si entra cae el estadio.

            Otra de las alegrías fue Canales que recuperado de la lesión muscular sigue siendo el DIEZ.  Esta recuperación junto con Sabaly y las inscripciones in extremis dan alternativas al técnico, que pudo oxigenar el mediocampo cuando la cosa se puso fea. Faltan dos inscripciones y posiblemente alguna salida y falta que termine el periodo de compras para estar los Béticos tranquilos. Y una explicación…

            Percutió menos de lo habitual Alex Moreno y a pesar de ello, en una de las ocasiones que llegó hasta la línea de fondo, pudo pasar a Fekir para empujarla lo cual fue recriminado por el franco-argelino, que con ese gol hubiera mejorado su actuación personal, por debajo de lo habitual en él. Esta ocasión, así como la anterior nombrada de Carvalho, pudo convertir el encuentro en algo más plácido, sin embargo, sufrimos hasta el final del partido. Destacar el magnífico gol de Borja Iglesias, un pepinazo y qué delantero tenemos, aunque no debemos olvidar que llega tras contraataque con tiro al palo del Osasuna y parada excelente de Rui Silva, lo que pudo cambiar un partido en un minuto.

            El segundo tiempo fue distinto, por cuanto el primer cambio (Canales por Rodri) venía como decisión de Pellegrini por mor de un partido poco práctico del canterano, que en las disputas cuerpo a cuerpo perdió casi todas, a sabiendas que su cuerpo no está para eso sino para dirigir y ver el pase que pocos ven, colocarlo en la derecha obstruye su capacidad ofensiva, le obliga a defender más, entrar al cuerpo a cuerpo y tener que atacar en zona antinatural por pierna y porque es un mediocentro ofensivo o si quieren, un canalizador de juego y no un interior o un extremo. Mal el jugador, pero también derivado de su situación táctica, este jugador brilla por delante de los mediocentros es mi opinión. En dos ocasiones al final de la primera parte abandonó su zona para actuar por el centro, le tira el sitio natural y creo que eso no agradó a Pellegrini.

            La expulsión de Pezzella en el 73 tuvo como consecuencia el acularse y sufrir hasta el final, teniendo en cuenta además, que Pellegrini con buen criterio, había hecho salir al joven Luiz Henrique con la intención de dar el segundo gol, por rapidez y pegado a banda ya que todos entendíamos no le quedaba otra al Osasuna que ir por el empate, claro está, la circunstancia de la expulsión lo cambió todo.  Obligó nuevamente a ir contra natura a un jugador de marcado carácter ofensivo y por aprender disposición táctica defensiva; lo cual nubló mucho su debut. Tenemos que asumir un periodo de adaptación con Luiz Henrique, que tiene clase, regate y futuro, con esa paciencia estoy seguro nos dará alegrías, espectáculo y rendimiento.

            Otra de las consecuencias de la expulsión fue la aparición de Luiz Felipe que desde su salida se le vio concentrado, implicado y no me cabe ninguna duda Cordón ha acertado en su contratación.

            La gran conclusión de la tercera jornada es sin duda la ambición de este equipo, tres de tres partidos ganados lleva el Plan 3.0 con un añadido, el equipo no sólo defiende bien sino que tiene oficio y si hace falta sufrir lo hace en pos de resultados más cortos pero ganadores. Ilusionante, ahora en septiembre veremos si persiste con una competición añadida.

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