Se rompió el espejismo 4-2. Crónica Levante UD – Real Betis

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Lo que ocurrió el pasado jueves en el Benito Villamarín solo fue fruto de la imaginación. La victoria no fue suficiente para defender el mal juego del Betis, pero, al menos, sirvió para aliviar tensiones por la cercanía de los puestos de descenso. Aun así, los verdiblancos siguen siendo lo mismo y nadie espera ya que algo pueda cambiar. Lo más positivo de la derrota contra el Levante es que ya queda un partido menos para que acabe esta pesadilla de temporada y se pueda pensar plenamente en la siguiente. 
 
Alexis Trujillo mantuvo el mismo sistema que le dio la victoria ante el Espanyol, con las novedades de Barragán y Álex Moreno en las bandas, William Carvalho ocupando el puesto de Guardado y Loren arriba contando con los apoyos de Canales y Fekir. Todo esto parecía muy bonito en los primeros instantes del encuentro. De hecho, se podría decir que el Betis hasta salió enchufado y mejor que el Levante, mejor posicionado y creando peligro, aunque el espejismo se rompió pronto y todos volvieron a la cruda realidad.
 
Los problemas defensivos del conjunto hispalense volvieron a salir a la luz. Malas transiciones, mal repliegue, malas colocaciones, etc., que volvieron a acabar pasando factura en la primera mitad. La mala campaña de Marc Bartra empeoró con otra actuación más. Entre el catalán y Barragán le dieron facilidades a Borja Mayoral para penetrar la portería de Joel Robles. Minutos después se repitió la misma situación y fue Bardhi el que logró materializar y puso más tierra de por medio. Otra evidencia más de las urgencias del Real Betis de renovar su defensa y portería.
 
En la segunda parte, la sintonía fue la misma, pues es que el equipo de las trece barras se va hundiendo conforme pasan los segundos. Pudieron recortar distancias los visitantes en los primeros minutos de este tramo, pero el gol de Juanmi quedó anulado por fuera de juego. Entonces no dejaron de llegar los golpes por parte del Levante, que supo aprovechar las debilidades y el esperpento que es el equipo de Alexis. De nuevo, se encontró a una defensa desastrosa y fue Morales -quien regateó al portero y se quedó solo- el que puso el tercero para que, poco después, Rochina hiciese el cuarto. 
 
Ni los cambios mejoraron la dinámica, ni los tantos de Canales y Juanmi para recortar distancias sirvieron como «goles de honor». El desastre se va agrandando con el paso de las jornadas y poco conclusiones positivas se pueden sacar. La Nucía se convirtió en una pesadilla más para el Real Betis, que más le vale plantearse bien las cosas de cara a la próxima temporada si no quiere que el desastre se siga agrandando con el paso del tiempo. Ya es hora de asumir responsabilidades y culpas; es el primer paso para que lleguen las soluciones.