Historia Resumida del Real Betis Balompié

El Real Betis Balompié tiene más de 100 años de historia. En ella han participado hasta tres equipos distintos. El Sevilla Balompié, el Betis Football Club y la fusión de estos y actual, Real Betis Balompié. La evolución del emblema, marca o escudo es algo habitual en cualquier equipo de futbol. Por este motivo el equipo verdiblanco cuenta con una historia de su escudo más accidentada que la de cualquier equipo al haber evolucionado de dos equipos distintos y de varias épocas convulsas en España. En esta sección repasaremos esa evolución.

Escudo actual del club

Escudo actual del Real Betis Balompié

1907-1914. Nace el Real Betis Balompie

En los últimos años del siglo XIX el hoy fenómeno del fútbol sólo se conocía por oídas. En esa época Huelva se había convertido en la cuna del entonces balompié. Dicho deporte aparece en España allá por 1873 en Huelva, y es que una empresa inglesa afincada en la ciudad onubense provocó que multitud de británicos se desplazaran hasta el sur de Andalucía, eran hombres verdaderamente apasionados por la práctica del fútbol.

En 1889 nace el primer equipo andaluz, el Huelva Recreativo Club. En 1892 y en conmemoración del cuarto centenario del Descubrimiento de América este equipo se encargó de inaugurar el campo del Velódromo.

Los primeros partidos en Sevilla se celebraban en el Huerto de la Mariana y el Prado de Santa Justa, y los encargados de esa colonización deportiva fueron los mismos británicos enamorados de este deporte y preocupados porque fuera conocido por el mayor número de personas posibles.

En 1905 nace el Sevilla Football Club, que traerá consigo la creación de muchos equipos menores, pero que con ello nace la semilla de la rivalidad.

Sevilla Balompié en 1906

Sevilla Balompié en 1906

Primeras alineaciones del Sevilla Balompié

Primeras alineaciones del Sevilla Balompié

Debido a esto nacerán muchos equipos con la idea de convertirse en el mejor equipo sevillano del momento y es que por aquellos años fundar un equipo de fútbol no era más que ponerse una chamarreta, tener un escudo y una afición que animara y por la cual luchar.

sevilla balompie en 1906

Dentro de este marco nace oficialmente el Sevilla Balompié, estamos en 1907 y al crearse un club medianamente decente el concepto de rivalidad va aumentando, y es que el fútbol era cada vez más popular y se extendía por la piel de toro a una gran velocidad.

Nace el Betis

En 1909 nace el Betis F.C. debido a una discusión entre los dirigentes del primer club, el Sevilla F.C. En los inicios de este noble deporte se debatió la nobleza de este deporte, rechazando incluso la contratación de obreros para jugar en el club blanco por muy buenos jugadores de fueran, y es que consideraban que el fútbol estaba reservado a esferas de cierta relevancia social.

Con Eladio García de la Borbolla se fundó el equipo bético, que fundó su primera sede social en el domicilio de Guillermo Comesaña, ubicado en la calle de Aposentadores.

En estos años el dominio futbolistico de la ciudad correspondió al Sevilla Balompié, quien se paseó por muchos campos hasta acabar jugando en el Prado de San Sebastián y ganando en 1910 la Copa de Sevilla y en 1914 alzaba el título al mejor equipo de la ciudad hispalense. Mientras tanto el Betis era un pequeño equipo eclipsado por los dos grandes equipos de la ciudad.

Primer equipo del Real Betis Balompié trás la fusión en 1914

Primer equipo del Real Betis Balompié trás la fusión en 1914

“Papá” Jones aparece en escena

Dicha época se marcó por la rivalidad entre el Sevilla F.C. y el Sevilla Balompié, mientras que otros equipos como el Betis F.C. y el Recreativo se esforzaban por mejorar sus equipos e intentar sacar la cabeza del pozo de la mediocridad deportiva. Pero la cosa cambiaría cuando a un británico amante del fútbol conocido como Mr. Jones se le ocurrió construir una sociedad deportiva mediante la fusión entre del Sevilla Balompie. y el Betis F.C. A partir de esta idea el empresario inglés sería conocido como “Papa” Jones

Real Betis Balompié

En 1914 y debido a una gestión de Rodríguez de la Borbolla, presidente del club por aquellos entonces, S. M. el Rey D. Alfonso XIII otorgó el título de “Real” al Betis F.C.

Así el Betis había adquirido uno de los mayores honores que existían en aquellos momentos y despejaban cualquier duda entre los todavía reacios a la fusión entre Sevilla Balompié y Betis F.C. Entonces el 28 de Noviembre de 1914 quedó constituida la nueva sociedad: EL REAL BETIS BALOMPIE había nacido y con el uno de los equipos con más historia y salero de todos los tiempos.

Alfonso XIII, Presidente de honor desde 1914

Alfonso XIII, Presidente de honor desde 1914

Equipo del Betis que disputó la Copa del Ayuntamiento en 1913

Equipo del Betis que disputó la Copa del Ayuntamiento en 1913

1915 - 1920. La Marcha de Harry Jones

En enero de 1915, poco después de la fusión del Betis F.C. y el Sevilla Balompié, el éxito en la Copa de Sevilla iba a corroborar las pretensiones del presidente del club por aquel entonces, Harry Jones, que no obstante, abandonaría al año siguiente la entidad como consecuencia del estallido de la I Guerra Mundial. El Real Betis Balompié se proclamó Campeón de Sevilla al vencer al Sevilla F.C. en la Final. Pero el Betis había perdido ya para siempre a "Papá Jones", que en julio de 1916 tuvo que dejar Sevilla al ser llamado a filas para combatir con Inglaterra. Sustituido por Alarcón de la Lastra, su marcha se sintió mucho, ya que por entonces era el que llevaba la voz cantante en el club. Su vuelta ya no se produjo, y la última noticia que se tuvo de él fue en Irán, donde probablemente alguna bala de las líneas turcas acabara con su vida.

Por entonces, el Betis disputaba sus partidos en el campo de la Enramadilla, situado en el Prado, frente a la fábrica de los señores Luca de Tena. Empiezan a proliferar los equipos, y se notaba la ausencia de un reglamento con el que regirse. Así, en 1915 se crea la Federación Española de Fútbol, y también la Federación Andaluza de Fútbol. Una de sus consecuencias sería la creación del Campeonato de Andalucía.

En 1917, el presidente Carlos Alarcón de la Lastra decidió encarar el futuro con valentía, e inició una serie de contrataciones para potenciar el equipo y conseguir el Campeonato de Andalucía. Fueron llegando hombres como Balbino Clemente, medio centro del Fortuna de Vigo, el defensa vigués Barzallana, Canda y el delantero donostiarra Artola. Ese año no sería nada positivo aunque el siguiente lo comenzaría bastante fuerte. Corría el Campeonato de Andalucía de 1918, y el Betis quedó emparejado con el Español. Le venció por 5-0 y 8-0, aunque el primero de los partidos se tuvo que repetir debido a unas irregularidades. Mejor no haberlo jugado ya que el Betis le endosó esta vez ocho goles.

Real Betis y Sevilla F.C. se tenían que disputar ahora una plaza para jugar la Final, y tras conseguir una victoria cada uno, hubo de jugarse un tercero para desempatar y decidir el finalista del Campeonato de Andalucía. El choque quedó fijado para el 10 de marzo de 1918.

Equipo Infantil del Betis que perdió, en 1918, ante el eterno rival por 22-0. Los béticos bastante hicieron con mantenerse en pie ante jugadores que les doblaban la edad.

Equipo Infantil del Betis que perdió, en 1918, ante el eterno rival por 22-0. Los béticos bastante hicieron con mantenerse en pie ante jugadores que les doblaban la edad.

LA GRAN POLÉMICA DEL 22 - 0

Pero desde muy temprano comenzó a circular el rumor de que Canda y Artola, los flamantes fichajes de esa temporada que por entonces cumplían el servicio militar, no podían salir esa tarde para jugar el partido al no obtener el permiso de sus mandos. El rumor acabaría convirtiéndose en realidad, y la indignación fue mayor al conocerse que la orden partía del mismísimo Capitán General de la Región, señor Ximénez Sandoval, con la influencia de dirigentes sevillistas.

Tras haberse pensado incluso en pedir la intercesión de Alfonso XIII, presidente honorario del club, la Junta Directiva aprobó como medida de protesta acudir al partido con el equipo infantil. De esta manera llegaría la derrota por 22-0, con unos jugadores que bastante hicieron con mantenerse en pie frente a los jugadores del primer equipo del Sevilla. Y pese a lo anecdótico y humillante del resultado, éste sería considerado en su época como algo de lo que enorgullecerse.

Inaguración del Campo del Patronato

De paso, dicho resultado sirvió de preludio para otro de los momentos más importantes en la historia del Real Betis Balompié, que no fue otro que el estreno del nuevo campo, el del Patronato.

Momento de la inauguración del Campo del Patronato, en 1918. En la imagen vemos al colegiado, señor Tello, acompañado de los jugadores del Betis y el Español de Cádiz.

Momento de la inauguración del Campo del Patronato, en 1918. En la imagen vemos al colegiado, señor Tello, acompañado de los jugadores del Betis y el Español de Cádiz.

En 1918, como consecuencia de una disposición del Ayuntamiento de Sevilla, motivada por el ensanche y emplazamiento de la Feria, el Real Betis Balompié se veía obligado a abandonar su entrañable campo del Prado. Pero cuando los béticos ya se veían en la calle por este motivo, una nueva y decisiva gestión de Pedro Rodríguez de la Borbolla hizo posible que la entidad verdiblanca contara rápidamente con un nuevo escenario donde jugar sus partidos, tras conseguir la cesión de unos terrenos del Patronato Obrero, ubicados en los alrededores del barrio del Porvenir.

Último partido de la temporada 34/35, donde el Betis se proclama campeón de Liga en el campo del Real Patronato Obrero, donde fueron llevadas las tablas del campo de Las tablas verdes.

Último partido de la temporada 34/35, donde el Betis se proclama campeón de Liga en el campo del Real Patronato Obrero, donde fueron llevadas las tablas del campo de "Las tablas verdes".

Tras pasar a ser propiedad del club, éste fue rodeado por las famosas tablas verdes que lo hicieron famoso. El partido inaugural se celebró el 24 de noviembre de 1918, enfrentándose el Real Betis con el Español de Cádiz, acabando el mismo con victoria bética por 9-1.

En 1920 los nombres propios del club verdiblanco fueron los del Marqués de Contadero, que iniciaría su etapa como presidente del Real Betis, y el del fenomenal jugador Andrés Aranda, todo un mito en el conjunto verdiblanco.

Marqués de Contadero

Marqués de Contadero

Andrés Aranda

Andrés Aranda

1931 El Betis, Subcampeón de Copa

El Real Betis se encontraba en Segunda División y su marcha en la Liga no era la más buena. Pese a ello, el Betis conseguiría un importante éxito, que además estuvo presidido por un magnífico presidente, el torero don Ignacio Sánchez Mejías. Su valentía como torero fue cantada por el poeta Federico García Lorca en "Llanto por Ignacio Sánchez Mejías". Murió el 11 de agosto de 1934 en la Plaza de Toros de Manzanares, tras ser cogido por un toro de nombre Granadino. Tenía 43 años.

Ignacio Sánchez Mejías,
torero y presidente

Ignacio Sánchez Mejías, torero y presidente

La Copa del Rey era la gran opción del Betis para conseguir esa temporada algo importante.

Exceptuando el Badalona, rival que cayó en octavos de final (victoria catalana por 1-0 y 2-0 en terreno verdiblanco), el Betis fue apeando a conjuntos de categoría superior, situados entre la élite nacional.

La Real Sociedad, en primera ronda (victoria bética en el campo del Patronato por 5-1 y derrota en San Sebastián por 4-1), y el Real Madrid, en los cuartos de final (3-0 en casa y 1-0 en el campo de Chamartín), fueron las víctimas del entusiasmo y gran juego desarrollado por los humildes jugadores del el equipo verdiblanco.

En el caso del Madrid, ni los más optimistas podían pensar en salir adelante de la forma más digna posible. Con un campo a reventar, el equipo hizo el resto, y arrollaron al todopoderoso equipo madridista. Peral y Soladrero se erigieron en estandarte de un equipo que funcionó como una máquina.

Equipo bético que eliminó al Real Madrid en cuartos de final

Equipo bético que eliminó al Real Madrid en cuartos de final

El equipo que dirigía Sempere se impuso por 3-0 al Madrid. En la vuelta, cuando todos creían que lo normal es que el equipo madridista remontara la eliminatoria, los béticos volvieron a escribir otra página en la historia del beticismo, y con gol de Timimi, el Betis consiguió hacerse con la victoria.

El último escollo que le quedaba al Betis para alcanzar la final era el Arenas de Guecho, en el que jugaban hombres como Arrieta, Mandalauniz, Emilín y Saro, este último triunfador en el Betis en el futuro. En el encuentro de ida, celebrado en el estadio de Ibaiondo, el conjunto vasco se impuso por 2-1.

En el encuentro de vuelta disputado en el campo del Patronato, se pudo ver a un Betis muy encorajinado y que ofreció una gran pelea. Al final, victoria bética por 1-0 cuando ya parecía que se iba la eliminatoria.

Los capitanes del Betis y el Arenas de Guecho,Aranda y Yermo, antes de la semifinal

Los capitanes del Betis y el Arenas de Guecho,Aranda y Yermo, antes de la semifinal

El desempate se tuvo que disputar en Madrid. El Betis, que poseía un gran cartel en la capital, demostró una gran superioridad sobre el Arenas, al que ganó de forma clara por 2-0. El público madrileño se volcó sobre los sevillanos, que agradecieron el detalle de su buen juego.

El Betis jugaría la final. No se hablaba de otra cosa. El Betis se tendría que medir en la final con el más grande de aquellos tiempos: el Athletic de Bilbao.

El 21 de junio de 1931, Madrid amanecía con una climatología impropia de aquella época. Un temporal de lluvias estaba azotando la capital de España. El agua empapaba por completo el césped de Chamartín e incluso llegaba a cubrir los tobillos. El árbitro de la final era el señor Arribas.

Aranda, Garizurieta y el árbitro, antes de empezar la final

Aranda, Garizurieta y el árbitro, antes de empezar la final

Los equipos formaron de la siguiente manera:

REAL BETIS: Jesús (sustituido en el segundo tiempo por Pedrosa); Aranda, Jesusín; Peral, Soladrero, Adolfito; Timimi, Adolfo, Romero, Enrique y Sanz.

ATHLETIC DE BILBAO: Blasco; Careaga, Castellanos; Pichichi, Muguerza, Roberto; Felipe, Iraragorri, Bata, Chirri II y Gorostiza (conocido como "la bala roja").

Alineación inicial de la final

Alineación inicial de la final

Los pronósticos eran muy favorables al equipo vasco, reciente campeón de Liga, más aún al encontrarse el terreno de juego bastante embarrado, a semejanza de los campos norteños. Y, lamentablemente, se cumplieron, ya que el Athletic logró imponerse por 3 goles a 1.

Caía agua a mares. En un principio el Athletic salió en tromba y el Betis anduvo nervioso. Los vascos fueron minando poco a poco la moral de los verdiblancos y Chirri II inauguró el marcador al batir de tiro cruzado a Jesús.

El propio Chirri II, en extraordinaria jugada personal, hizo el segundo y batió de nuevo a Jesús, que anduvo muy desafortunado.

En el segundo tiempo, Sempere reemplazó a "Manos Duras" por Pedrosa. Bata le hizo el tercero a Pedrosa. Y cuando el partido ya tocaba a su fin, Sanz, tras rematar de cabeza un sensacional servicio de Timimi, hizo el tanto del honor bético.

El partido fue de claro dominio rojiblanco, aunque el Betis, equipo que todavía seguía en Segunda División, aunque por muy poco tiempo, demostró verdaderas hechuras de campeón y, por supuesto, de Primera.

1932. Primer equipo andaluz que jugó en Primera División

La temporada 1931-32 pasará a la historia del Betis por suponer su primer título a nivel nacional, con la consecución del Campeonato de Liga de Segunda División y el consiguiente ascenso a la Primera División del Fútbol Español, siendo el primer equipo andaluz que conseguía el privilegio de jugar en esta categoría.

El Betis que el 3 de abril de 1932 logró el ascenso a Primera División al derrotar por 3-1 al Deportivo de la Coruña: Adolfo, Aranda, Jesusín, Jesús, Romero, García de la Puerta, Adolfito, Pedrosa, Soladrero, Peral, Timimi y Enrique

El Betis que el 3 de abril de 1932 logró el ascenso a Primera División al derrotar por 3-1 al Deportivo de la Coruña: Adolfo, Aranda, Jesusín, Jesús, Romero, García de la Puerta, Adolfito, Pedrosa, Soladrero, Peral, Timimi y Enrique

Los aficionados se mostraban optimistas ante el comienzo de la temporada 1931-32. Los buenos encuentros de la competición copera del año anterior así lo presagiaban. El técnico Sempere y su presidente, Ignacio Sánchez Mejías, no creyeron conveniente retocar demasiado la plantilla, por lo que sólo se fichó a Mariano García de la Puerta, un gran interior procedente del Madrid.

La Liga en Segunda comenzó el 22 de noviembre de 1931, y el primer rival fue el Castellón, que cayó derrotado por 4-0 en el campo del Patronato. Después caerían el Athletic de Madrid (5-1) y el eterno rival, el Sevilla, por 2-3, en partido disputado en Nervión el 9 de febrero de 1932. La rivalidad era ya considerable, y mientras el Betis aspiraba a jugar en Primera, el Sevilla se debatía en los puestos de descenso.

Dos únicas derrotas ante el Sporting de Gijón (4-1) y Oviedo (1-0) en tierras asturianas, dejaban al equipo bético en la cabeza de la tabla a tan sólo cuatro jornadas del final.

Aún así, pocos confiaban en que el Betis pudiera mantener la presión, y se decantaban por otros como el Oviedo o el Athletic de Madrid. Una estrepitosa derrota por 10-1 ante el cuadro madrileño a tres jornadas del final daba pie a ello.

El Betis debía recibir al Oviedo y supo sacar el partido adelante con un contundente 4-2, conseguido a base de furia y coraje. El ascenso estaba muy cercano, y el empate a uno en el campo del Celta de Vigo bastó para que todo dependiera del último encuentro frente al Deportivo de la Coruña.

Dicho partido se jugó ante unas gradas del Campo del Patronato completamente llenas, y a pesar de no ser un buen partido, el Betis ganó por 3-1 y logró convertirse en equipo de Primera División.

El Betis acabó primero con 21 puntos, obtenidos mediante 8 victorias, 5 empates y 3 derrotas, con 37 tantos a favor y 29 en contra.

Las galopadas de Timimi fueron decisivas para el ascenso

Las galopadas de Timimi fueron decisivas para el ascenso

El medio centro Soladrero contribuyó al ascenso

El medio centro Soladrero contribuyó al ascenso

Concluido el encuentro, se desató la euforia, primero en el campo, donde los jugadores pasearon a hombros al técnico Sempere, y posteriormente en la ciudad, que se vistió de verdiblanco para celebrar que el Betis iba a ser el primer equipo andaluz que se iba a enfrentar a los grandes del fútbol nacional en la Primera División. El cuadro verdiblanco había sido el primero en conseguir la gesta. Y la celebración fue por todo lo grande, siendo las calles el escenario de los principales festejos, donde se oía aquello de: "¡Alirón, alirón, el Betis campeón!".

Días después, el alcalde de Sevilla, señor Labandera, recibió en el Ayuntamiento a los campeones, donde fueron homenajeados por la gesta conseguida.

Plantilla del Betis en la temporada 1931-32: Jesús, Pedrosa, Jesusín, Tenorio, Aranda, Peral, Roberto, Martín, Adolfito, Soladrero, Timimi, Romero, Adolfo, Enrique, García de la Puerta, Gabella, Vallina, González, Suárez y Sanz.

Entrenador: Sempere.

Presidente: Ignacio Sánchez Mejías.

BETIS BALOMPIÉ 3 - DEPORTIVO DE LA CORUÑA 1

El Betis revalidó su título frente al Deportivo de la Coruña. Al término del encuentro, los béticos quedaron proclamados campeones de la Liga, independientemente de los resultados de otros partidos correspondientes al mismo torneo.

Integrantes del equipo que se enfrentó al Deportivo de la Coruña

Integrantes del equipo que se enfrentó al Deportivo de la Coruña

Justo el premio, conquistado con una labor persistente a lo largo del cuarto de siglo de su existencia.

El ascenso del Betis tiene además otra significación: la de demostrar que los triunfos alcanzados durante la temporada precedente nada tuvieron de casuales.Loor a los nuevos campeones, cuya victoria celebramos.

El Betis Balompié, durante el año venidero, se codeará con los grandes clubes del fútbol nacional, y su participación en el torneo precedente será una justificación más de su valía, de la bondad de su clase y de sus merecimientos.

El triunfo del Betis; los béticos exteriorizan su entusiasmo

A pesar de la lluvia, que comenzó a caer con fuerza en los momentos finales del partido, se organizaron en el mismo Campo del Patronato grupos que llevando al frente carteles con leyendas alusivas a la victoria marcharon hacia la ciudad, vitoreando al Betis. Destacaba uno, muy nutrido, formado por la afición bética de Coria del Río, que fue de las más entusiastas. En la tribuna de preferencia, el público esperaba que escampase, dando muestras de satisfacción.

Muchos espectadores iban prevenidos y las cañas de manzanilla corrían de mano en mano, brindándose por los campeones. Por su entusiasmo se distinguía una señorita, que fue ovacionada. Los grupos recorrieron las calles céntricas, dando vivas y entonando canciones. En la Peña Bética del Pasaje del Duque hubo sesión solemne, invitándose a cuantos llegaron a felicitarles por el triunfo. En los altos del mismo Pasaje se reunieron con los directivos y jugadores tres o cuatro centenares de aficionados, que bebieron por el Betis con la natural alegría.

Fueron invitados los equipistas del Coruña y el árbitro, Sr. Escartín, que estuvo breves momentos, por tener que tomar el expreso para regresar a su procedencia. En el bar Jerezano también hubo fiesta. El notable tenor Sr. Feria, acompañado a la guitarra, cantó un himno al Betis, cuya letra había prevenido un hincha. El Sr. Feria fue ovacionado, obligándosele con los aplausos a repetir varias veces. La noche terminó sin incidentes graves, salvo algún que otro episodio resuelto, por fortuna, satisfactoriamente.

Ver clasificación completa de la liga 1931/1932

Recortes prensa, BLANCO Y NEGRO-Madrid, domingo 17-Abril-1932:

Recorte

Recorte prensa, BLANCO Y NEGRO-Madrid, domingo 17-Abril-1932

Recorte prensa, BLANCO Y NEGRO-Madrid, domingo 17-Abril-1932

Recorte prensa, BLANCO Y NEGRO-Madrid, domingo 17-Abril-1932

Recorte prensa, BLANCO Y NEGRO-Madrid, domingo 17-Abril-1932

Recorte prensa, BLANCO Y NEGRO-Madrid, domingo 17-Abril-1932

1935. Llanto por Ignacio Sánchez Mejía

Corría el año 1931. El Real Betis se encontraba en Segunda División y su marcha en la Liga no era la más buena. Pese a ello, el Betis conseguiría un importante éxito, el subcampeonato de Copa ante el Athletic Club de Bilbao. El Betis estuvo presidido por un magnífico presidente, el torero don Ignacio Sánchez Mejías. Su valentía como torero fue cantada por el poeta Federico García Lorca en "Llanto por Ignacio Sánchez Mejías". Murió el 11 de agosto de 1934 en la Plaza de Toros de Manzanares, tras ser cogido por un toro de nombre Granadino. Tenía 43 años.

Desde esta página queremos hacer nuestro pequeño homenaje a un presidente que marcó una época en el club, para lo que nos valemos de algunos de los versos que el gran poeta Lorca le dedicó con motivo de su muerte.

Ignacio Sánchez Mejía

Ignacio Sánchez Mejía

Ignacio Sánchez Mejía vestido de torero

Ignacio Sánchez Mejía vestido de torero

Poemas dedicados por Lorca a la muerte de D. Ignacio Sánchez Mejía

1. La cogida y la muerte

A las cinco de la tarde.
Eran las cinco en punto de la tarde.
Un niño trajo la blanca sábana
a las cinco de la tarde.
Una espuerta de cal ya prevenida
a las cinco de la tarde.
Lo demás era muerte y sólo muerte
a las cinco de la tarde.

El viento se llevó los algodones
a las cinco de la tarde.
Y el óxido sembró cristal y níquel
a las cinco de la tarde.
Ya luchan la paloma y el leopardo
a las cinco de la tarde.
Y un muslo con un asta desolada
a las cinco de la tarde.
Comenzaron los sones del bordón
a las cinco de la tarde.
Las campanas de arsénico y el humo
a las cinco de la tarde.
En las esquinas grupos de silencio
a las cinco de la tarde.
¡Y el toro solo corazón arriba!
a las cinco de la tarde.
Cuando el sudor de nieve fue llegando
a las cinco de la tarde.
cuando la plaza se cubrió de yodo
a las cinco de la tarde.
la muerte puso huevos en la herida
a las cinco de la tarde.
A las cinco de la tarde.
A las cinco en punto de la tarde.

Un ataúd con ruedas es la cama
a las cinco de la tarde.
Huesos y flautas suenan en su oído
a las cinco de la tarde.
El toro ya mugía por su frente
a las cinco de la tarde.
El cuarto se irisaba de agonía
a las cinco de la tarde.
A lo lejos ya viene la gangrena
a las cinco de la tarde.
Trompa de lirio por las verdes ingles
a las cinco de la tarde.
Las heridas quemaban como soles
a las cinco de la tarde.
y el gentío rompía las ventanas
a las cinco de la tarde.
A las cinco de la tarde.
¡Ay, qué terribles cinco de la tarde!
¡Eran las cinco en todos los relojes!
¡Eran las cinco en sombra de la tarde!

2. La sangre derramada

¡Que no quiero verla!

Dile a la luna que venga,
que no quiero ver la sangre
de Ignacio sobre la arena.

¡Que no quiero verla!

La luna de par en par.
caballo de nubes quietas,
y la plaza gris del sueño
con sauces en las barreras.

¡Que no quiero verla!
Que mi recuerdo se quema.
¡Avisad a los jazmines
con su blancura pequeña!

¡Que no quiero verla!

La vaca del viejo mundo
pasaba su triste lengua
sobre un hocico de sangres
derramadas en la arena,
y los toros de Guisando,
casi muerte y casi piedra,
mugieron como dos siglos
hartos de pisar la tierra.
No.
¡Que no quiero verla!

Por las gradas sube Ignacio
con toda su muerte a cuestas.
Buscaba el amanecer,
y el amanecer no era.
Busca su perfil seguro,
y el sueño lo desorienta.
Buscaba su hermoso cuerpo
y encontró su sangre abierta.
¡No me digáis que la vea!
No quiero sentir el chorro
cada vez con menos fuerza;
ese chorro que ilumina
los tendidos y se vuelca
sobre la pana y el cuero
de muchedumbre sedienta.
¡Quién me grita que me asome!
¡No me digáis que la vea!

No se cerraron sus ojos
cuando vio los cuernos cerca,
pero las madres terribles
levantaron la cabeza.
Y a través de las ganaderías,
hubo un aire de voces secretas
que gritaban a toros celestes,
mayorales de pálida niebla.
No hubo príncipe en Sevilla
que comparársele pueda,
ni espada como su espada,
ni corazón tan de veras.
Como un río de leones
su maravillosa fuerza,
y como un torso de mármol
su dibujada prudencia.
Aire de Roma andaluza
le doraba la cabeza
donde su risa era un nardo
de sal y de inteligencia.
¡Qué gran torero en la plaza!
¡Qué buen serrano en la sierra!
¡Qué blando con las espigas!
¡Qué duro con las espuelas!
¡Qué tierno con el rocío!
¡Qué deslumbrante en la feria!
¡Qué tremendo con las últimas
banderillas de tiniebla!

Pero ya duerme sin fin.
Ya los musgos y la hierba
abren con dedos seguros
la flor de su calavera.
Y su sangre ya viene cantando,
cantando por marismas y praderas,
resbalando por cuernos ateridos,
vacilando sin alma por la niebla,
tropezando por miles de pezuñas
como una larga, oscura, triste lengua,
para formar un charco de agonía
junto al Guadalquivir de las estrellas.
¡Oh blanco muro de España!
¡Oh negro toro de pena!
¡Oh sangre dura de Ignacio!
¡Oh ruiseñor de sus venas!
No.
¡Que no quiero verla!
Que no hay cáliz que la contenga,
que no hay golondrinas que se la beban,
no hay escarcha de luz que la enfríe,
no hay canto ni diluvio de azucenas,
no hay cristal que la cubra de plata.
No.
¡Yo no quiero verla!

3. Cuerpo presente

La piedra es un frente donde los sueños gimen
sin tener agua curva ni cipreses helados.
La piedra es una espalda para llevar al tiempo
con árboles de lágrimas y cintas y planetas.

Yo he visto lluvias grises correr hacia las olas
levantando sus tiernos brazos acribillados,
para no ser cazadas por la piedra tendida
que desata sus miembros sin empapar la sangre.

Porque la piedra coge simientes y nublados,
esqueletos de alondras y lobos de penumbra;
pero no da sonidos, ni cristales, ni fuego,
sino plazas y plazas y otras plazas sin muros.

Ya está sobre la piedra Ignacio el bien nacido.
Ya se acabó; ¿qué pasa? Contemplad su figura:
la muerte le ha cubierto de pálidos azufres
y le ha puesto cabeza de oscuro minotauro.

Ya se acabó. La lluvia penetra por su boca.
el aire como loco deja su pecho hundido,
y el Amor, empapado con lágrimas de nieve,
se calienta en la cumbre de las ganaderías.

¿Qué dicen? Un silencio con hedores reposa.
Estamos con un cuerpo presente que se esfuma,
con una forma clara que tuvo ruiseñores
y la vemos llenarse de agujeros sin fondo.

¿Quién arruga el sudario? ¡No es verdad lo que dice!
Aquí no canta nadie, ni llora en el rincón,
ni pica las espuelas, ni espanta la serpiente:
aquí no quiero más que los ojos redondos
para ver ese cuerpo sin posible descanso.

Yo quiero ver aquí los hombres de voz dura.
Los que doman caballos y dominan los ríos:
los hombres que les suena el esqueleto y cantan
con una boca llena de sol y pedernales.

Aquí yo quiero verlos. Delante de la piedra.
Delante de este cuerpo con las riendas quebradas.
Yo quiero que me enseñen dónde está la salida
para este capitán atado por la muerte.

Yo quiero que me enseñen un llanto como un río,
que tenga dulces nieblas y profundas orillas,
para llevar el cuerpo de Ignacio y que se pierda
sin escuchar el doble resuello de los toros.

Que se pierda en la plaza redonda de la luna
que finge cuando niña doliente res inmóvil;
que se pierda en al noche sin canto de los peces
y en la maleza blanca del humo congelado.

No quiero que le tapen la cara con pañuelos
para que se acostumbre con la muerte que lleva.
Vete, Ignacio: No sientas el caliente bramido.
Duerme, vuela, reposa: ¡También se muere el mar!

4. Alma ausente

No te conoce el toro ni la higuera,
ni caballos ni hormigas de tu casa.
No te conoce el niño ni la tarde
porque te has muerto para siempre.

No te conoce el lomo de la piedra,
ni el raso negro donde te destrozas.
No te conoce tu recuerdo mudo
porque te has muerto para siempre.

El otoño vendrá con caracolas,
uva de niebla y montes agrupados,
pero nadie querrá mirar tus ojos
porque te has muerto para siempre.

Porque te has muerto para siempre,
como todos los muertos de la tierra,
como todos los muertos que se olvidan
en un montón de perros apagados.

No te conoce nadie. No. Pero yo te canto.
Yo canto para luego tu perfil y tu gracia.
La madurez insigne de tu conocimiento.
Tu apetencia de muerte y el gusto de su boca.
La tristeza que tuvo tu valiente alegría.

Tardará mucho tiempo en nacer, si es que nace,
un andaluz tan claro, tan rico de aventura.
Yo canto su elegancia con palabras que gimen
y recuerdo una brisa triste por los olivos.

1934-1935. El Betis campeón de la Liga

Pese a conquistar finalmente el título de Liga, lo cierto es que en un principio los pronósticos no eran demasiado alentadores para el Real Betis Balompié. El equipo presidido por Antonio Moreno Sevillano y dirigido por el irlandés Patricio O'Connell se había reforzado para esa temporada con jugadores como Gómez, Caballero, Larrinoa y Rancel. Los aficionados se las prometían felices, pero en el Torneo superregional, el Betis, que estaba encuadrado con los equipos andaluces y levantinos, ocupó finalmente la penúltima posición. Eso propició que los augurios no fueran muy buenos. El meta Urquiaga

Ver clasificación final de la temporada 1934/1935

Ver todos los resultados de la temporada 1934/1935

Pero al final, el Betis se proclamaría campeón de Liga.

El último partido que debió disputar el Betis esa temporada era el que le enfrentaba con el Racing de Santander. No desperdiciaría la oportunidad. Así, el 28 de abril de 1935, y sabiendo que le bastaba un sólo punto para conseguir el título de liga, salió al terreno de juego del Racing a darlo absolutamente todo.

Una alineación del Betis Campeón. De izquierda a derecha: Larrinoa, Adolfo, Gómez, Unamuno, Urquiaga, Lecue y Areso (de pie) Saro, Peral, Timimi y Aedo (agachados).

Una alineación del Betis Campeón. De izquierda a derecha: Larrinoa, Adolfo, Gómez, Unamuno, Urquiaga, Lecue y Areso (de pie) Saro, Peral, Timimi y Aedo (agachados).

Otra alineación del Real Betis Balompié Campeón

Otra alineación del Real Betis Balompié Campeón

Los béticos fueron los grandes dominadores del encuentro, y los goles fueron cayendo uno detrás de otro. Caballero (min 2 y 62) y Unamuno (min 5, 35, 63) consiguieron los goles del Betis en el triunfo más importante de su historia.

El Betis había ganado la LIGA. Formaron en ese equipo histórico los siguientes jugadores: Urquiaga, Areso, Aedo, Peral, Gómez, Larrinoa, Saro, Adolfo, Unamuno, Lecue y Caballero.

La afición conoció el resultado del partido en plena Feria de Abril. El 0-5 conseguido en tierras santanderinas se fue transmitiendo de boca en boca entre los sevillanos, que no necesitaron desplazarse al bar "La Deliciosa", en los jardines de Murillo, donde semanalmente se conocían todos los resultados.

El autobús del Betis llegando a Bilbao para recoger el trofeo

El autobús del Betis llegando a Bilbao para recoger el trofeo

Caballero, Gómez, Areso y Unamuno agarran la Copa

Caballero, Gómez, Areso y Unamuno agarran la Copa

La plantilla del Betis, el día después de conseguir el triunfo ante el Racing, se trasladó a la sede del Athletic de Bilbao, anterior campeón, para que el capitán Unamuno recibiera de manos del Presidente bilbaíno el trofeo. Se inició el retorno a la capital hispalense en la Flecha Verde, una camioneta obsequio de un aficionado bético y que fue utilizada para todos los viajes del equipo.

El lunes en Sevilla, sobre las 8 de la tarde, el recibimiento sería apoteósico. La multitud se agolpaba en las calles de Sevilla para aclamar a los campeones. Los únicos colores que se veían en la ciudad eran el verde y el blanco. Finalmente el equipo llegó al Ayuntamiento, donde se celebró la recepción oficial. El Alcalde de Sevilla por aquel entonces, Isacio Contreras, agradeció al Betis el haber llevado tan alto el nombre de la ciudad.

Recepción en el Ayuntamiento de los Campeones

Recepción en el Ayuntamiento de los Campeones

Recepción en el Ayuntamiento de los Campeones

Recepción en el Ayuntamiento de los Campeones

Los homenajes se sucedieron en días posteriores con todo tipo de cenas, discursos y recepciones en honor de los hombres que habían conseguido escribir el nombre del Betis con letras de oro en la historia del fútbol español.

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Caricatura de los Campeones

Caricatura de los Campeones

1947-1957. !Viva el Betis manquepierda¡

La temporada 1942-43 la comenzaba el Betis en la máxima categoría del fútbol español. Sin embargo, lo que parecía como algo feliz se terminaría convirtiendo en una ilusión fugaz para posteriormente entrar en la etapa más crítica de la historia del Betis.

Comenzó con Baragaño en el banquillo y los malos resultados hicieron que le sustituyera el ex campeón de Liga, Gómez. El Betis acabaría descendiendo a Segunda División. Esta decepcionante campaña terminó con la dimisión del presidente Alfonso Alarcón de Lastra y su Junta Directiva. Le sustituiría Francisco Cantalapiedra.

Las tres temporadas siguientes, con el equipo en Segunda División, fueron para olvidar, y el equipo quedó clasificado en posiciones intermedias. En la temporada 1943-44, con Andrés Aranda en el banquillo, el equipo quedó clasificado en la séptima posición. La siguiente temporada traería un nuevo cambio en la directiva, haciéndose cargo de la misma Eduardo Benjumea. El Betis quedó octavo.

Equipo que comenzó la campaña 1953-54 bajo las órdenes de Gómez

Equipo que comenzó la campaña 1953-54 bajo las órdenes de Gómez

La campaña 1945-46 fue incluso peor, ya que el equipo quedó en el undécimo puesto, pero la tragedia todavía estaba por llegar. Fue en la temporada 1946-47, que comenzó tras el polémico "caso Antúnez". Con Patricio O'Connell de entrenador y el joven Botella como máxima figura, el equipo se vino abajo y las derrotas se sucedían una tras otra. Se hizo cargo del equipo el ex jugador Peral, que nada pudo hacer. El Betis acabó en la última posición y descendió a Tercera División.

Ver la clasificación final de la temporada 1946-1947

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Cualquier club en una situación similar a la que viviría el Betis durante los siete años siguientes haría que desapareciera para siempre. Sin embargo, supo solventar las dificultades y seguir adelante. Fueron años de penalidades económicas y deportivas, en la que la sociedad se mantuvo únicamente gracias al entusiasmo y al sacrificio monetario de un reducido grupo de hombres. Así, más que nunca, las derrotas vinieron unidas a la esperanza, y el grito de "¡Viva er Beti manque pierda!" se hizo famoso en Sevilla, en Andalucía y en toda España.

La afición, festejando el ascenso con la plantilla delante

La afición, festejando el ascenso con la plantilla delante

El club se veía obligado a vender al mejor postor a todo jugador que despuntase, con lo que la plantilla siempre se veía mermada.

El número de socios disminuyó considerablemente y afectó también a la ya paupérrima economía del club. Ante esta situación, surgieron ideas que forman ya parte de la historia del Betis. Por ejemplo, se hacían rifas para sufragar los viajes del equipo, se les preparaban bocadillos de tortilla para los viajes para reducir gastos, etc.

Pero para abundar sobre las penurias sufridas por el Betis en Tercera División habría que escribir un libro. Hubo situaciones lamentables, como la vivida en un partido contra el Larache en Heliópolis, al que sólo asistieron treinta aficionados.

En otra ocasión, tras un partido jugado ante el Tánger en la localidad norteafricana del mismo nombre, era tal el diluvio que no había barco que se atreviese a cruzar el Estrecho, por lo que el Betis tuvo que permanecer allí tres días. El delegado del equipo, Francisco Calleja, llamó a Sevilla porque no tenían qué comer ni dónde dormir. Entonces se movilizaron los aficionados béticos y consiguieron reunir 2.500 pesetas.

Los aficionados béticos celebran el ascenso a Segunda División en 1954. Al fondo, el autobús del Betis

Los aficionados béticos celebran el ascenso a Segunda División en 1954. Al fondo, el autobús del Betis

Otra anécdota estuvo en el fichaje de Esteban, por el que hubo que abonar 2.000 pesetas. Al final se pagó en billetes de veinte duros.

Tampoco se pueden olvidar las famosas rifas en el campo del Betis. Se sorteaban dormitorios, sillas, mulos, carros y lo que fuera. Singular fue el caso de un valenciano que iba por los pueblos vendiendo un carro. Se presentó en la secretaría del Betis y propuso vender papeletas en nombre del club. Los directivos se embarcaron en el negocio sin haber podido pagar aún al dueño del carro.

Además, era continuamente perjudicado por los organismos deportivos, siendo el caso Antúnez el máximo exponente.

Otro ejemplo eran los casos de duplicidad de contrato, con los que equipos de superior categoría se llevaban a los jugadores béticos que despuntaban, ante la impasividad de la Federación.

La presidencia en 1947 quedó en manos de un bético ejemplar, Pascual Aparicio García, que en los tres años que estuvo al frente dio una auténtica lección de beticismo, poniendo incluso grandes cantidades de dinero para costear desplazamientos, sueldos, fichajes, indumentaria...

Sin embargo, hay que mencionar a otros hombres como José María de la Concha, Alfonso Jaramillo, Juan Petralanda, Federico Cazorla, Adolfo Cuéllar, Francisco de la Cerda Carmona, Manuel Ruiz Rodríguez o Antonio Ruiz Rodríguez. A ellos y a otros béticos debemos que el Betis no desapareciera.

En el aspecto deportivo, el equipo bético sufrió bastantes cambios en los siete años que permaneció en Tercera División. Se llegó a enfrentar a equipos como el Chamberí, la Electromecánica, el Utrera o el Valdepeñas. Estuvo siempre entre los primeros puestos, pero salvo la temporada 1950-51, en la que disputó la promoción de ascenso, no consiguió estar cerca realmente de la Segunda División.

Fue en la temporada 1953-54, bajo la presidencia de Manuel Ruiz Rodríguez, cuando el Betis conseguiría ascender nuevamente. Ello fue como consecuencia del gran esfuerzo en traer a jugadores vascos como Gabilondo, Cifuentes, Moruca y Marcos Martín.

A mitad de temporada se unió Sabino Barinaga, que procedente de la Real Sociedad (antes jugó en el Real Madrid), resultó una pieza fundamental.

Los hombres que sacaron al Betis de Tercera División

Los hombres que sacaron al Betis de Tercera División

Plantilla que afrontó la temporada 1953-54: González, Estévez, Portu, Cifuentes, Gabilondo, Fausto, Santos, Vilches, Oscar, Peñafuerte, Benito, Aumesquet, Moruca, Coto, Orive, Enríquez, Marcos Martín, Barinaga, Eugenio, Del Val y Pérez.

Entrenador: Gómez

Presidente: Manuel Ruiz Rodríguez

El 13 de septiembre de 1953, el Betis comenzó su paseo triunfal derrotando al Martos. Más tarde irían cayendo uno tras otro todos sus rivales, de manera que en la décima jornada conseguía el liderato, que conservaría hasta el final. En la jornada 32, a cuatro del final, el Betis ya había alcanzado matemáticamente el ascenso de categoría, dejando atrás a equipos como el Cádiz, Ceuta o Huelva. El último encuentro jugado en Heliópolis constituyó una auténtica fiesta para el beticismo, que lo celebró de un modo original, arrojando puros desde la grada al técnico verdiblanco. Así, la expresión de "lluvia de puros" quedaría ligada a este momento decisivo de la historia del Betis.

Clasificaciones y Resultados de los difíciles años de tercera

Temporada 1947/1948

Ver la clasificación final de la liga 1947/1948

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Temporada 1948/1949

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Ver resultados de la liga 1948/1949

Temporada 1949/1950

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Temporada 1950/1951

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Ver la clasificación de la fase de ascenso de la liga 1950/1951

Ver resultados de la liga 1950/1951

Temporada 1951/1952

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Ver resultados de la liga 1951/1952

Temporada 1952/1953

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Temporada 1953/1954

Ver la clasificación final de la liga 1953/1954

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1947-1957. Artículo sobre el manquepierda

Libro 'Mucho Betis' (El Correo de Andalucía)

¡MANQUEPIERDA!

La afición del Betis es conocida internacionalmente por el fervor y la fidelidad que profesa a sus colores. El rasgo más distintivo que define la filosofía de los seguidores del club es una vieja leyenda que se gestó en los años más difíciles de su existencia: el manquepierda.

El espíritu de este lema radica en un elemento definitorio de la personalidad como es el orgullo. El aficionado bético tuvo que soportar durante los años cuarenta y cincuenta una situación deportiva lamentable, ya que un equipo que había sido campeón de Liga tuvo que tomar en 1947 el desafortunado camino de la tercera división.

Presionado social y deportivamente, el bético reaccionó con la sabiduría tan peculiar que emana de esta tierra del sur. Fue el momento de adherirse con más ilusión a un equipo que, fuera ya de cualquier elemento de juicio deportivo, dio paso a la creación de toda una forma de entender la vida. El mito del manquepierda no supondrá sin embargo una actitud derrotista ante las situaciones. Al contrario, el manquepierda no es ni más ni menos que el renacimiento de algo en desfase en el día de hoy: el apoyo a una institución en los momentos más delicados de su historia.

Este espíritu acabó generando una idea que ha perdurado a lo largo del tiempo para dar un carácter único a la afición del Betis . Desde entonces, la hinchada verdiblanca representó todo un ejemplo de fidelidad para cualquier club y su fama es conocida en toda España y buena parte del extranjero.

Manuel Summers, gran bético y humorista, incluyó al Betis entre sus temas preferidos a la hora de hacer chistes

Manuel Summers, gran bético y humorista, incluyó al Betis entre sus temas preferidos a la hora de hacer chistes

Sin ningún tipo de parangón, el bético se crece ante las adversidades y es un ejemplo único de dignidad. El manquepierda nació de un orgullo herido, pisoteado por unas terribles circunstancias. Como consecuencia, ha provocado en el seguidor del Betis una confianza perenne en el equipo. Se alegra con sus victorias -inconmensurable el júbilo tras la consecución de la primera Copa del Rey - y soporta las derrotas con sentido de la deportividad y una fidelidad a prueba de bombas.

Casi mezclado con el estoicismo, ser del Betis no significa sólo la pertenencia a un club de fútbol. Los béticos casi nacen béticos. No se trata únicamente de ser aficionado al fútbol o de animar a un equipo en concreto, ser del Betis es amarlo, dejarse arrastrar en un torbellino para lo bueno y lo malo, es sentimiento.

Los ejemplos que a lo largo de la historia ha dado la afición son muestra de una militancia cercana al fanatismo, pero nunca manchada con las deleznables gotas de violencia y radicalismo que desgraciadamente impregnan el comportamiento de algunos sectores en otros clubes.

La adhesión a la filosofía que representa el Betis es compatible incluso con no ser aficionado al fútbol. A algún individuo puede no gustarle el deporte más importante del planeta y ser seguidor del Betis.

Con la peculiaridad como cordón umbilical, a golpe de sufrimiento y de vejación, de alegría, pasmo, admiración, sorpresa,, magia, fanatismo, fidelidad, amor, pena o dolor, el Betis se ha ido cincelando a lo largo ya de 92 años de historia.

De la cima a la sima, en Europa y en Utrera , para lo mejor y lo peor, la afición del Betis es única y el espíritu que emana de ese particularismo se ha convertido en el emblema más contundente de una entidad también única.

1955 - 1966 Benito Villamarín: La forja de un mito

"Quiero ser presidente del Betis", comentó siendo joven mientras paseaba por Heliópolis

El Betis llevaba casi dos décadas tocando fondo. Pero este industrial gallego no estaba acostumbrado a perder y pretendía seguir ejerciendo de ganador en el Betis. El 28 de mayo de 1955 tomó posesión del cargo e hizo pública la designación de los miembros de su Junta Directiva, a los cuales asignó una cartera, como si de un Gobierno se tratara.

Heliópolis para los béticos: la gran herencia del legendario presidente para los béticos

En dicha Junta se incorporaron hombres como Antonio Pichi, Pepe Núñez (que años después seguiría la estela del maestro), Guillermo Gómez , Antonio Mesa o Francisco de la Cerda . Esa temporada, la 55-56, y dirigido en el banquillo por Gómez , que se lo cedería a Sabino Barinaga , el Betis quedaría subcampeón de Segunda, aunque no ascendería en la liguilla. Ese año salió un chavalillo de la cantera llamado Luis del Sol...

Benito Villamarín Prieto

Benito Villamarín Prieto

En el club ya se respiraba, pese a todo, un ambiente diferente. Al año siguiente más de lo mismo, pero estos contratiempos no bajaron la moral de Don Benito. El público asistía a Heliópolis y veía un equipo diferente.

BAJO SU MANDATO EL EQUIPO REGRESÓ A PRIMERA Y RECUPERÓ SU CARISMA

Con Benito Villamarín se sucedían los fichajes, se amplió el Estadio de Heliópolis, se reorganizó el sistema administrativo...

El éxito debía llegar, y así, el equipo ascendió a Primera División de la mano de Antonio Barrios la temporada 57-58 tras 15 años de penurias y de rozar la desaparición. La celebración fue apoteósica, con recepción en el Ayuntamiento y paseo del autobús del equipo por las calles principales de la ciudad.

Villamarín llamó a su Junta a Pascual Aparicio y nombró presidentes honorarios a Ignacio Sánchez Mejías (que dirigió al Betis en los años treinta) y a Manuel Ruiz Rodríguez (con él se consiguió el título de Liga).

Pero las arcas del club no daban para más, y obligó al traspaso de Luis del Sol en 1960 al Real Madrid, que pagó 7 millones además del traspaso de Martín Esperanza , Pallarés y Llorens.

El Madrid se comprometía también a jugar un partido amistoso. Eso permitió que la gente no se lo tomara tan mal, ya que causó gran pesar en la afición.

Villamarín llamó a su Junta a Pascual Aparicio y nombró presidentes honorarios a Ignacio Sánchez Mejías (que dirigió al Betis en los años treinta) y a Manuel Ruiz Rodríguez (con él se consiguió el título de Liga). Pero las arcas del club no daban para más, y obligó al traspaso de Luis del Sol en 1960 al Real Madrid, que pagó 7 millones además del traspaso de Martín Esperanza , Pallarés y Llorens . El Madrid se comprometía también a jugar un partido amistoso. Eso permitió que la gente no se lo tomara tan mal, ya que causó gran pesar en la afición.

El Madrid jugaría ese partido en la Copa Benito Villamarín , y que contó con la participación del Borussia Dortmund , Bolton Wanderers , Real Madrid y Real Betis . El Madrid se llevaría el trofeo, al derrotar al Betis en la final. En el Madrid jugaban, entre otros, Luis del Sol, Puskas, Canario, Pepillo, Santamaría y Di Stéfano.

El 12 de agosto de 1961 sería otra fecha histórica. El viejo estadio de Heliópolis en el que había residido durante más de 30 años, pasó a ser propiedad total del Real Betis Balompié. El club compró al Ayuntamiento de Sevilla el Estadio de Heliópolis, convirtiéndose en único propietario. El cardenal arzobispo de la capital hispalense, José María Bueno Monreal , otorgaría la bendición a las instalaciones. Posteriormente, en Asamblea celebrada en la que era Secretaría del Club por aquellas fechas y que estaba situada en la calle Conde de Barajas, se decidió el cambio de nombre del Estadio, que pasó a ser Estadio Benito Villamarín .

Villamarín se despide del Betis para tratarse de su enfermedad

Villamarín se despide del Betis para tratarse de su enfermedad

GRAVEMENTE ENFERMO

Pero la suerte comenzó a darle la espalda. Una terrible enfermedad se apoderaba de su cuerpo, obligándole a realizar continuos viajes a Estados Unidos para buscar remedio a sus males, lo que le impidió estar al frente del Betis de la forma que hubiese querido. El equipo seguía con buen pie, y llegó a la semifinal de Copa del 61 , aunque fue derrotado por el Real Madrid.

Viendo que su enfermedad era irremediable, decide dejar paso a otros. Pese a que era "presidente vitalicio" del club, envió una carta de despedida a la Junta Directiva que más abajo reproducimos y que pone los vellos de punta. Atrás quedaban 10 años de dedicación al Betis, al que le devolvió su carisma y categoría.

El 16 de agosto de 1966 , el cáncer se llevaba definitivamente a Benito Villamarín. La noticia cayó como un jarro de agua fría en el Betis. Una misa de "corpore insepulto" en la Iglesia de Los Remedios, que estaba abarrotada de béticos, servía para dar el último homenaje a una de las personas más carismáticas de la ciudad.

CARTA DE DESPEDIDA DE BENITO VILLAMARÍN

Mis queridos compañeros y amigos:

Esta carta va dirigida a vosotros en particular, como representación oficial y legítima del Real Betis Balompié y, a través de vosotros, a la gran afición blanquiverde en general.

He de ausentarme y permanecer fuera de España por razones familiares y de salud por un período de tiempo que, contra mi voluntad, no puede ser corto. Ello ocurre en momentos difíciles para el club, que hubiera querido ver superados antes de partir. Dios no lo ha querido y heme aquí, forzado a alejarme en momentos en que la nave del Betis necesita más que nunca de las energías y esperanzas de un buen timonel.

Es por ello que, doliéndome en el alma, me veo en la necesidad de considerar las posibilidades de mi sustitución en la ilusión de que se halle al hombre que sepa continuar una empresa que hace unos años acometimos con denuedo y con suerte, en servicio de la línea ascendente y triunfal que nuestro equipo ha venido sirviendo en tantos años de luchas y victorias.

Para posibilitarlo pongo en vuestras manos el cargo con el que la afición bética me ha venido honrando en una larga y gloriosa etapa, en la que los colores del Betis ondearon al viento de los triunfos por todos los estadios de primera magnitud. Y al hacerlo sabed que dejo en la decisión las desgarraduras de una separación que siento con la misma hondura que sentí siempre mi vinculación responsable con el Betis, en cuya dirección puse todo lo que podía dar y en la que encontré siempre el aliento de una afición dignísima y fervorosa, a cuya fidelidad tengo siempre que rendir las armas de mi afecto y devoción incondicionales.

Dimito, pues, de una misión en la que es conveniente insuflar el aire ilusionado de la renovación. Pero en modo alguno ello representa mi retirada de la pasión deportiva, que hizo del Betis una bandera inenarrable de sevillanismo y de entusiasmo. Bajo ella seguiré siempre fiel a los ideales béticos, dispuesto a servirles donde el Betis me quiera y como quiera.

Para vosotros, y en vosotros, para todos los béticos.

Un abrazo.

Firmado: BENITO VILLAMARÍN PRIETO

Presidente del Real Betis Balompié

1977. El Betis Campeón de la primera Copa del Rey (Primera parte)

Plantilla que inició la temporada 1976-77

De izquierda a derecha y de arriba a abajo:

Blanco, Mendieta, Escalante, Alex, Campos, Alabanda, Rogelio, Cuiñas, Anzarda, Sabaté, Cobo, García Fernández, Ladinszky, Muhren, Benítez, Del Pozo, Castañón (vicepresidente), Areta, Biosca, Corrales, Arana, Calero, Montiel (masajista), García Soriano, Gordillo, López, Soler, Bizcocho, Esnaola, Pedrito, Eulate y Ruiz.

Plantilla que inició la temporada 1976-77

Plantilla que inició la temporada 1976-77

En la temporada 1974-75, la que fue del retorno a Primera División, lo más destacable sería sin duda la contratación del jugador Julio Cardeñosa Rodríguez, el cual sería la bandera del equipo y que marcaría una época dentro del Betis.

Por ese fichaje el Betis desembolsó al Valladolid la cantidad de 12 millones de pesetas, adelantándose así a una serie de equipos que se habían interesado por los servicios del "Flaco", que era como se le conocía.

En la pretemporada, los verdiblancos consiguieron imponerse en el Trofeo Ciudad de Sevilla por vez primera y en Liga se clasificaron en la novena posición.

La temporada 75-76, con los fichajes de García Soriano, Ladinsky y Escalante, el Real Betis Balompié se muestra como un equipo un tanto irregular, aunque no obstante consiguió resultados esperanzadores. El equipo dirigido en el banquillo por Ferenc Szusza terminó en la séptima posición en la Liga, por delante de su eterno rival, el Sevilla F.C..

Iríbar y Astrain, desolados por la igualada bética

Iríbar y Astrain, desolados por la igualada bética

Los jugadores se refrescan antes de la prórroga

Los jugadores se refrescan antes de la prórroga

El Betis realizó una magnífica temporada y terminó en el quinto puesto. Ese año, el Betis realizó gestas como la de vencer en el Bernabéu.

Para alcanzar la Final de Copa, el Betis tuvo que recorrer un duro y tortuoso camino. En total 13 partidos, con nueve victorias, un empate, tres derrotas, veintiocho goles a favor y trece en contra.

Iríbar y Esnaola se saludan antes del penalti decisivo

Iríbar y Esnaola se saludan antes del penalti decisivo

El primer rival del Betis fue el Baracaldo, en partido que se jugó el 22 de septiembre de 1976. El entrenador por aquel entonces era todavía Ferenc Szusza. Ese partido lo perdió el Betis por un gol a cero. El 28 de octubre se jugó el partido de vuelta, con Iriondo en el banquillo, recién fichado tras la marcha del entrenador húngaro. El Betis le endosó a los baracaldeses un 5-1. En noviembre de 1976, el Betis recibía al Sestao. El equipo verdiblanco lo machacó con tres goles de Anzarda, uno de López y otro de Benítez. El partido de vuelta lo ganó el Betis por 1-2.

Esnaola, el protagonista de la noche

Esnaola, el protagonista de la noche

Esnaola, lanzando un penalti

Esnaola, lanzando un penalti

El siguiente rival fue el Deportivo de la Coruña, en partido que se jugó en marzo del 77. El primer partido se juega en Riazor. En Galicia todo quedó visto para sentencia tras la victoria bética por 1-2. En Sevilla, el Betis goleó sin problemas a los coruñeses por 4-0.

EL Valladolid fue el equipo con el que el Betis se tuvo que medir en la siguiente ronda. En el viejo Zorrilla el equipo verdiblanco se impuso por 1-2, con tantos de Anzarda y Benítez.

Esnaola, el protagonista de la noche

Cobo levanta el trofeo en presencia de los Reyes.

Esnaola, lanzando un penalti

Otra toma del momento

Fue en el partido de vuelta cuando se pudo producir la catástrofe. El Valladolid ganó al Betis por 0-1, pero el valor doble de los goles marcados en campo contrario posibilitó que el Betis pasara la eliminatoria.

Los jugadores, dando la vuelta al campo con la Copa

Los jugadores, dando la vuelta al campo con la Copa

Vuelta de Honor al Calderón

Vuelta de Honor al Calderón

1977. El Betis Campeón de la primera Copa del Rey (Segunda parte)

Betis ya estaba en cuartos de final y el rival, el Hércules que entrenaba Arsenio Iglesias, le esperaba con la moral muy alta. El "Pibe" Anzarda marcó un gol, pero el avispado Aracil empató para el Hércules. Anzarda nuevamente adelantaría a los verdiblancos consiguiendo a la postre la victoria bética.

Iriondo levanta la Copa

Iriondo levanta la Copa

Esnaola posa con la Copa y la medalla del Rocío

Esnaola posa con la Copa y la medalla del Rocío

Partido de vuelta, el 5 de junio, se presumía complicado y así fue. El "tigre" Barrios marcó dos goles para el Hércules, pero Eduardo Anzarda acortaría distancias. La eliminatoria estaba igualada y se debió disputar una prórroga. No sirvió para nada y el pase a la semifinal se tuvo que decidir en la tanda de penaltis. En el último lanzamiento, Esnaola detuvo el tiro de Sancayetano y conseguía así el pase para la semifinal.

El enemigo que le tocó al Betis fue el Español de Barcelona, en el que destacaban jugadores como Marañón y Caszely, ambos internacionales. Pero destacaba sobremanera el jugador Solsona.

La Plaza Nueva. Sobran comentarios

La Plaza Nueva. Sobran comentarios

El autobús del Betis se dirige al Ayuntamiento

El autobús del Betis se dirige al Ayuntamiento

En el único despiste defensivo, Caszely, de cabeza, consiguió el tanto de su equipo. Quizá lo peor estuvo en la lesión de Anzarda, que sufrió una rotura de ligamentos externos de la rodilla, lesión que le impediría jugar la final. Además, el Betis no podría contar con Muhren, Ladinsky y Rafael Gordillo (los dos primeros por ser extranjeros y el último por haber jugado con el equipo filial, lo que le imposibilitaba jugar con el primer equipo en la Copa).

El partido de vuelta fue todo un espectáculo con un Benito Villamarín completamente lleno. Arbitró Lamo Castillo. Los béticos mantenían un gran acoso sobre la portería de Echevarría, y así, en el minuto 87, Biosca empataba con su gol la eliminatoria. Llegó la prórroga. Al Español le sentó como un jarro de agua fría el gol bético, y otra vez Biosca, con salto impresionante, remata de cabeza y hace el segundo gol. El Benito Villamarín estalló de alegría y el Betis estaba en la Final.

Sábado 25 de junio de 1977. Nueve de la noche. Arbitraba García Carrión, colegiado internacional valenciano. Jugaban Athletic de Bilbao y Real Betis Balompié. 30.000 bilbaínos contra 7.000 béticos en las gradas, entre ellos el que sería presidente del gobierno, Felipe González.

Los aficionados del Athletic acudían con pegatinas en las que se anunciaba el triunfo vasco. En el palco de honor, Su Majestad El Rey, para entregar la primera Copa que llevaba su nombre.

La recaudación del partido finalmente sería de 25 millones y los equipos saltaron al terreno de juego con los siguientes hombres.

El equipo posa para la posteridad

El equipo posa para la posteridad

REAL BETIS: Esnaola, Bizcocho, Sabaté, Biosca, Cobo, López, Alabanda, Cardeñosa, García Soriano, Megido y Benítez.

ATHLETIC: Iríbar, Lasa, Guisasola, Alexanco, Escalza, Villar, Irureta, Churruca, Dani, Carlos y Rojo I.

En el minuto 13 se produce el primer jarro de agua fría. Rojo I centra por la izquierda, Dani empalma en semifallo, el bote sorprende a Esnaola y Carlos marco desde cerca el primer gol de los vascos.

Sin embargo, este gol hace reaccionar al conjunto heliopolitano. El empate del Betis llegó en el descuento del primer tiempo. Fue una falta fuera del área. Julio Cardeñosa le pega a la pelota, buscando el poste derecho de Iríbar, quien se estiró para intentar detenerlo, el cuero se estrelló contra la madera y López, desde atrás, aloja el cuero al fondo de las mallas.

Rogelio, Gordillo, Pedro Buenaventura...

Rogelio, Gordillo, Pedro Buenaventura...

A los siete minutos de comenzar el choque, Cobo es retirado por una molestia muscular, sale Del Pozo y Benítez pasa al costado izquierdo. El cambio le vino bien al Betis. Benítez hace diabluras y la delantera no para de hacer trabajar a un Iríbar que demuestra una y otra vez su categoría. Esnaola no le va a la zaga. La intensidad es increíble y los minutos vuelan. García Carrión pita el final y se llega a la prórroga.

En el minuto 7 de la prórroga, Dani bate a Esnaola tras error defensivo del Betis. Pero el Betis no se viene abajo y provoca que el Athletic se venga atrás. Se produce una falta en las inmediaciones del área de Iríbar. Cardeñosa lanza la falta, López salta y remata el balón al fondo de la portería.

El Betis volvía a empatar la eliminatoria. Termina el partido y el título se tiene que decidir en los penaltis. García Soriano marca primero. Cuando Esnaola se encamina a la portería, un aficionado le entrega una medalla de la Virgen del Rocío y éste la deja en un costado de la portería.

El Betis agasajado en el Ayuntamiento

El Betis agasajado en el Ayuntamiento

Guisasola marca también. Del Pozo también y lo mismo hacen Biosca y López. Churruca, Escalza e Irureta no son menos. Cardeñosa toma carrerilla y pese a engañar al portero el lanzamiento sale fuera. Dani puede decidir pero Esnaola le aguanta muy bien y detiene sin problemas.

Se inicia una nueva tanda de penaltis. Lanza Sabaté y marca. Amorrortu hace lo propio. En el siguiente, Iríbar para el lanzamiento de Alabanda. Villar pudo sentenciar, pero Esnaola detuvo el balón. Lanzó después Esnaola y consiguió batir a Iríbar. Alexanco no falló. Eulate consiguió anotar su lanzamiento. El siguiente en tirar fue Rojo I, pero Esnaola detuvo su tiro.

De forma inexplicable, el árbitro ordenó repetir el tiro porque entendió que Esnaola se movió antes del lanzamiento. Repitió Rojo I y esta vez marcó. Bizcocho lanzó impresionantemente a la escuadra y en el siguiente tiro fue Iríbar el que tiró. Esnaola, inspiradísimo, detuvo su lanzamiento. El Real Betis Balompié había ganado la Primera Copa del Rey. Don Juan Carlos, Rey de España, entregó el trofeo a Cobo.

Desde Madrid no se oía otra cosa: "Chilla, chilla, la Copa "pa" Sevilla". Mientras en Sevilla, la fiesta no hizo más que empezar.

Entrada de la final de copa

Entrada de la final de copas

Entrada de la final de copa

Entrada de la final de copa

La mañana del 26 de junio amaneció verdiblanco. La carretera hacia el Aeropuerto de San Pablo era una romería. Más de 15.000 esperaban allí al equipo. "Sí, sí, sí, la Copa ya está aquí". Esnaola es alzado a hombros.

Posteriormente, el equipo en su totalidad es recibido en el Ayuntamiento. La Plaza Nueva revienta de gente.

Portada del Diario ABC

Portada del Diario ABC

1997. El Betis Subcampeón de la Copa del Rey

El Real Betis Balompié se quedó a las puertas de la gloria veinte años después de ganar la primera Copa del Rey que reposa en las vitrinas del club verdiblanco, al caer derrotado en la final ante el Barcelona (3-2) en encuentro disputado en el estadio Santiago Bernabeu, de la capital de España.

Barcelona 3: Vitor Baía; Ferrer (Oscar, min. 83), Abelardo, Couto, Sergi; Figo, De la Peña (Popescu, min. 99), Guardiola, Luis Enrique, Stoichkov (Amunike, min. 69); y Pizzi.

Real Betis 2: Jaro; Jaime, Vidakovic, Ríos, Merino (Ureña, min. 65); Finidi, Alexis, Nadj (Olías, min. 87), Jarni, Cañas (Pier, min. 71); y Alfonso.

Alineación inicial

Alineación inicial

Goles: 0-1. Min. 12. Finidi mete el balón al hueco a Alfonso y éste bate en su salida a Vitor Baía. 1-1. Min. 47. Figo, desde fuera del área larga un duro y ajustado disparo que bate a Jaro. 1-2. Min. 81. Alfonso deja sentado a Couto, cede a Finidi y éste fusila a Baía en el área. 2-2. Min. 88. Guardiola centra desde el lado derecho y Pizzi, de cabeza, empata el partido. 3-2. Min. 114. Figo, tras una serie de rechaces, empuja el balón a las mallas.

Arbitro: Ansuategui Roca (Comité Valenciano). Mostró cartulina amarilla a Nadj, Alexis, Jaime y Finidi, del Betis, y a Figo, Ferrer y De la Peña, del Barcelona.

Incidencias: 83.000 espectadores llenaron las gradas del estadio Bernabeu. Noche desagradable. Césped en buenas condiciones. 500 millones de pesetas de recaudación, 325 de ellos por venta de entradas, 150 de televisión y 25 de publicidad estática. El Rey Juan Carlos, la condesa de Barcelona, Mercedes de Borbón, Alberto Ruiz Gallardón, presidente de la Comunidad de Madrid, y Angel Villar, presidente de la RFEF, entre otros, estuvieron en el palco.

Alfonso

Alfonso momentos antes de marcar el primer gol

No pudo el conjunto bético coronar su gran temporada de liga con la consecución del que hubiera sido su segundo título copero, después de llegarse a la prórroga cuando los noventa minutos de partido concluyeron con empate a dos goles.

Para llegar a la cúspide en el torneo copero, el equipo que ha dirigido el técnico balear Lorenzo Serra Ferrer ha dejado en el camino al Ecija (2-1 y 2-0), Granada (1-0 y 3-0), Tenerife (2-0 y 3-0), Rayo Vallecano (2-0 y 2-1) y Celta de Vigo (1-0 y 1-1), con un balance de nueve victorias y un empate.

Serra Ferrer se despidió con "la miel en los labios" de la afición del Betis, club al que llegó hace casi cuatro años, por lo que el técnico nacido en Sa Pobla no ha podido lograr título alguno hasta ahora en su carrera deportiva, ya que en 1991 obtuvo con el Real Mallorca el subcampeonato al caer derrotado en la final ante el Atlético de Madrid (1-0).

Pese a este subcampeonato, el conjunto verdiblanco ha completado una de sus mejores temporadas en la primera división, ya que al llegar a la final de la Copa del Rey hay que añadir la clasificación para la Recopa de Europa y el cuarto puesto alcanzado en la liga regular, empatado a puntos con el Deportivo de la Coruña, que fue tercero.

Merino

Merino se marcha de Stoichkov

A los 11 minutos, Finidi galopa por la derecha, se para en seco y pasa a Alfonso que controla con las botas blancas. Sale Baía, toca Alfonso, rebota y la pelota le da a Alfonso en la cara y entra en la portería.

Sólo había un equipo en el terreno de juego: El Betis. El Barcelona se arrugó, reculó y temió lo peor. Jarni pegaba pelotazos de veneno, Alfonso desnivelaba jugando más sin balón que con él, Finidi caracoleaba andando para salir como una bala.

Atrás, enorme Ríos, segurísimo Vidakovic, enorme Merino, templado Jaime, creciéndose Nadj y Cañas siendo sombra de Guardiola, que no se veía. Ni él ni De la Peña, ni Luis Enrique. Un susto para Jaro: balón al palo de Luis Enrique cuyo rebote llega a Pizzi para que el portero salve el empate que se cantaba en el único despertar de la afición blaugrana.

Jarni

Jarni y Finidi se consuelan

Se acercaba el descanso, y Figo se adentra por la izquierda, amaga, abre a la derecha, encara puerta y la pone en la esquina de la red de Jaro. Imparable.

La segunda parte fue de infarto. Apretaba el Barça. Esperaba el Betis a la contra. Jaro hizo un paradón. Nadie quería perder. Y en el minuto 87 Alfonso se va de todos, encara portería y centra a Finidi que marca de tiro raso.

Todo parecía decidido, pero un centro de Guardiola rozando el fuera de juego propició la igualada tras cabecear Pizzi. El Betis se hundió anímicamente.

La prórroga la encaró el Betis muy tocado físicamente, y en un lance de fortuna del Barcelona, cuando se mascaban los penaltis, impidió que el Betis consiguiera su segunda Copa.

Serra

Serra consuela a Alfonso

No pudo ser porque así estaría escrito. Pero la historia continúa. Este Betis es grande. Su gente, su afición, capaz de irse en masa a Madrid y donde hiciera falta.

SERRA: "A NADIE HUBIERA EXTRAÑADO SI HUBIERA GANADO EL BETIS"

Lorenzo Serra Ferrer, entrenador del Real Betis, elogió la actuación de sus jugadores en la final de la Copa del Rey, apeló a la mala suerte y a la falta de experiencia y consideró que "a nadie le hubiera extrañado" si hubiera ganado su equipo.

Serra indicó que sus futbolistas "se pueden ir con la cabeza bien alta", porque "no es que hayan dado todo, sino que han dado mucho más".

El entrenador balear subrayó que "el factor suerte" influyó y se lamentó de que "no se haya tenido el grado de madurez para aprovechar la ventaja", ya que, según explicó, el tanto del empate a dos del Barcelona, conseguido de cabeza por Juan Antonio Pizzi, llegó en un momento en el que el cuadro verdiblanco tenía a los jugadores que mejor dominan el juego aéreo.

"El Betis ha estado a la altura de lo que se le puede pedir a un finalista", aseguró el técnico bético, quien explicó que el vestuario estaba decepcionado pero que había "felicitado a los jugadores porque su actuación ha sido muy digna y muy brava".

Serra, quien también esgrimió como uno de los motivos de la derrota la lesión del nigeriano Finidi George en la prórroga, explicó que el Betis en la primera mitad no dejó jugar al Barcelona y apuntó que sus jugadores pudieron pecar de falta de experiencia en los momentos decisivos

Portada

Portada del ABC

PESE A LA DERROTA, LOS AFICIONADOS BETICOS FESTEJAN LA FINAL

Cientos de aficionados del Real Betis, pese a que su equipo ha perdido ante el FC Barcelona la final de la Copa del Rey, festejan por las calles céntricas de Sevilla el partido en el que han intervenido sus jugadores en Madrid y la temporada del conjunto verdiblanco.

Poco después de que concluyera el encuentro del estadio Santiago Bernabeu, seguidores béticos se concentraron en la Plaza Nueva, lugar habitual para celebrar los grandes triunfos del equipo, en pleno centro de la ciudad y donde está ubicado el Ayuntamiento.

Aunque en un número inferior que en otras ocasiones, los aficionados vitorean a los jugadores, al técnico Lorenzo Serra Ferrer y al presidente Manuel Ruiz de Lopera, además de recordar la clasificación para disputar la próxima temporada la Recopa de Europa.

A la Plaza Nueva los seguidores llegan con bufandas, banderas y otros símbolos con los colores verdiblancos y dan ánimos y apoyan al equipo pese a la derrota sufrida en el Santiago Bernabeu.

LOPERA: "LA AFICION DEL BETIS TIENE QUE ESTAR ORGULLOSA"

Manuel Ruiz de Lopera, presidente del Real Betis Balompié, ha comentado tras perder la final de la Copa del Rey ante el Barcelona que la afición del conjunto verdiblanco "tiene que estar orgullosa de su equipo".

"Vamos a jugar la Recopa, hemos quedado cuartos en la Liga con los mismos puntos que el tercero y se lo hemos puesto muy difícil a un gran rival como el Barcelona. Además, en los últimos veinte minutos de la prórroga hemos jugado casi con un jugador menos por la lesión de Finidi", añadió Lopera.

"Por todo ello, debemos estar orgullosos. Ha sido una gran final con un gran espectáculo y que ha podido presenciar toda España. Los jugadores han luchado y peleado y cuando se pierde así me da más fuerza para seguir luchando", dijo.

El secretario general de la FIFA, el suizo Joseph Blatter, le felicitó "por el gran comportamiento de la afición, se ha quedado impresionado de la afición que tenemos, y Juan Gaspart -vicepresidente del Barcelona- me ha dicho que tengo un gran equipo".

Robert Jarni: "Estamos muy mal, somos conscientes de que hemos perdido y de que pocas veces se nos va a presentar una oportunidad como ésta. Lo que más me duele es que hemos encajado los goles al final del primer y segundo tiempo y al final de la prórroga".

Pier Luigi Cherubino: "Va a costar olvidar este momento tan amargo que vivimos hoy. Ha estado al alcance de nuestra mano, pero nos ha faltado suerte. Nos queda el consuelo del apoyo tan grande del público que lo recordaremos toda la vida. Hay que salir con la cabeza muy alta".

Alfonso Pérez: "Hemos tenido verdadera mala suerte, ha podido ganar cualquiera. Ha sido una pena porque teníamos el título en nuestra mano. Hemos plantado cara y se ha podido ver que el Betis está entre los mejores. No hay que quitar méritos, de todas formas, al Barcelona. Hemos hecho lo que hemos podido".

Alexis Trujillo: "Da rabia perder así, porque lo teníamos en nuestra mano y lo hemos dejado escapar al final".

Roberto Ríos: "Esperemos que ésta no sea la última final a la que llegue el Betis, ha sido una experiencia maravillosa. No podemos hacer más. Ahora lo único que hay que hacer es levantar el ánimo, porque hay que ser positivos".

2005. Campeón de Copa y a la Champions

La Clasificación para la Champions

Serra Ferrer volvía al Betis tras algunas temporadas sin conseguir grandes logros, llegando al club verdiblanco con los fichajes estrella de Edu y Oliveira.

El inicio de liga no pudo ser peor, ya que se consiguió un solo punto de los primeros nueve posibles. Doliendo mucho la derrota por un gol a cuatro en casa ante el Español. Las alarmas se dispararon, pero se confió en el equipo remontando el vuelo poco a poco.

Plantilla de la temporada 2004/2005

Plantilla de la temporada 2004/2005

El equipo se iba asentando, y consiguió un valioso empate ante el Real Madrid y una importante victoria ante el Barcelona en casa. Lástima que se perdió el derby en el Pizjuán, pero en la segunda vuelta y en la recta final del campeonato la victoria ante el eterno rival sería crucial.

Llegaba el Real Betis Balompié a la jornada 35 con seis puntos de desventaja ante el máximo rival, y sin plantearse nada más que la clasificación para la UEFA como objetivo, pero un excelente partido en el Villamarín que decidió Ricardo Oliveira con un excelente gol cambió la mentalidad.

Quedaban tres jornadas y el conjunto de Serra Ferrer se colocaba a tan solo 3 puntos de Sevilla y Villarreal, quienes ocupaban la 3ª y 4ª posición respectivamente.

Edu fue pieza fundamental en la temporada.

Edu fue pieza fundamental en la temporada.

En la jornada 36 el Real Betis Balompié se hizo con la victoria en el difícil Calderón, quizás presagiando lo que ocurriría un mes después. El equipo rojiblanco solo conseguiría un empate, por lo que tan solo quedaba un punto de distancia entre los dos equipos y el Betis iba lanzado.

El Zaragozá cayó por tres a dos en el Villamarín en la siguiente jornada. Esto, unido a un nuevo empate de los sevillistas, hacía que el Real Betis Balompié alcanzara la cuarta plaza a falta de una sola jornada.

Solo había que hacer lo mismo que el Sevilla para conseguir la clasificación para la previa, así que se ganó en Mallorca y el máximo rival perdería en casa ante el Málaga. Los béticos celebraban la clasificación para la máxima competición internacional.

Oliveira consiguió el Gol definitivo en Mónaco.

Oliveira consiguió el Gol definitivo en Mónaco.

El Real Betis Balompié conseguiría su clasificación para la fase de grupos gracias a una eliminatoria ante el Mónaco. El partido de ida en el Villamarín el marcador fue favorable a los verdiblancos gracias a un gol de edu. Y en el partido de vuelta jugado en Mónaco el 24 de agosto de 2005 el resultado fue de 2 a 2 con un partidazo de Ricardo Oliveira que se convirtió en el héroe gracias a sus dos goles.

Ver todos los goles del Betis en la 2004/2005

Ver todos los resultado del Betis en la 2004/2005

Ver la clasificación final de la temporada 2004/2005

La Copa del Rey

La andadura del equipo verdiblanco en la Copa del Rey comenzó en Alcalá de Guadaíra. El nuevo formato copero obligaba a jugarse el pase a la siguiente ronda en el campo del rival de menor entidad, por lo que el Real Betis Balompié se desplazó al Francisco Bono en un día muy lluvioso.

El partido fue trabado y con pocas posibilidades. La más clara fue un penalty fallado por Fernando en la pórroga y que hizo que los béticos nos temiéramos lo peor. Pero no fue así, ya que en la lotería de los 11 metros apareció un tal Toni Doblas, desconocido por aquel entonces. Gracias a su acierto bajo palos y al penalty final marcado por Capi el Real Betis Balompié seguía adelante en el torneo del K.O.

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Espectacular llegada del Autobús al Estadio Vicente Calderón

Espectacular llegada del Autobús al Estadio Vicente Calderón

En la próxima ronda espararía el Cádiz en un buen momento de forma, pero que se rendiría ante la calidad del mejor Ricardo Oliveira y del incombustible Cañas, que hicieron que el equipo verdiblanco se impusiera sin muchos apuros en el Ramón de Carranza.

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En octavos de final y con el formato de competición tradicional el Real Betis Balompié visitó al Mirandés, equipo de Segunda B y al que se le venció en su casa por uno a tres, con tantos de Edu, Oliveira e Israel. El partido de vuelta terminó con empate a cero.

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Once inicial de la final al que se acopló Denilson.

Once inicial de la final al que se acopló Denilson.

En cuartos el sorteo también depararía un equipo de la categoría de bronce, la Gramanet, pero esta vez fue más difícil. En campo rival se empató a dos goles, y en el Benito Villamarín se logró ganar por cuatro goles a tres con dos golazos de Marcos Assunçao y con muchos béticos al borde del infarto.

Ver ficha del partido de ida

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El Real Betis Balompié ya estaba en semifinales, y el bombo deparó un enfrentamiento a vida o muerte ante el equipo copero por excelencia y que tantos recuerdos nos trae, el Athletic de Bilbao. Paradojicamente todo se decidiría como en el 77, en los penaltis.

El encuentro de ida jugado en el Benito Villamarín fue una demostración de fuerza y entrega, que hizo que se lograse un valioso empate de cara a la batalla final de San Mamés. En la Catedral el Betis se hizo fuerte con el paso de los minutos, hasta aguantar en unos penaltis en los que Doblas recordó al gran Esnaola marcando un penalti. Pero sería Luis Fernández quien anotaría el definitivo gol que daba al Betis una nueva final de Copa tras la fallida del 1997 ante el Barça.

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Momento en el que Oliveria consigue el primer gol de la final

Momento en el que Oliveria consigue el primer gol de la final

Oliveira celebra el gol junto a joaquín

Oliveira celebra el gol junto a joaquín

Los béticos se echaron a la calle a celebrar la final que se jugaría el 11 de Junio ante el Osasuna. Curiosamente el emplazamiento de la final sería de nuevo el Vicente Calderón debido a varias obras en el Bernabeu, por lo que muchos socios se quedaron sin poder ver la consecución de la segunda Copa del Rey por parte del Real Betis Balompié.

Antes de la final el equipo verdiblanco había certificado su pase a la fase previa de la Champions gracias a un empate en Son Moix gracias a un gran gol de falta de Assunçao.

Serra vivió el partido con mucha intensidad

Serra vivió el partido con mucha intensidad

Serra Ferrer pusó sobre el terreno de juego a Doblas; Melli, Juanito, Rivas (Lembo, min. 79), Luis Fernández; Arzu (Varela, min. 68), Assunçao; Joaquín, Fernando, Edu (ani, min. 90); y Oliveira.

Javier Aguirre, entrenador del equipo de Pamplona, sacó a Elia; Expósito, Cruchaga, Josetxo, Clavero; Pablo García, Puñal (David López, min. 77); Valdo, Webó (Aloisi, min. 79) y “Chengue” Morales (Milosevic, min. 72).

Ver ficha del partido

La primera mitad fue de tanteo y nervios de dos equipos que querían hacer historia ante sus aficiones. Cabe destacar la diferencia de color verde en las gradas, y es que a pesar del mal trabajo de la federación y la limitación de entradas, los aficionados béticos se las ingeniaron para ganar en número a la hinchada rojilla.

Momento en el que Dani consigue el gol del triunfo

Momento en el que Dani consigue el gol del triunfo

Todo el equipo celbra el gol de Dani

Todo el equipo celbra el gol de Dani

Todos esos corazones verdes saltarían en el minuto 75 cuando Ricardo Oliveria adelantaba a los verdiblancos gracias a una jugada de listo. Un pase forzado de Edu parecía que acabaría en las manos de Elia, pero el brasileño metió la bota en el último segundo y llevó el éxtasis a la afición bética.

Pero la historia del Betis no se caracteriza por lo fácil, así que Aloisi 9 minutos más tarde ponía las tablas en el marcador e inflaba de moral a un equipo rojillo ya cansado por el paso de los minutos.

Cañas a punto de recoger la Copa de manos del Rey

Cañas a punto de recoger la Copa de manos del Rey

Foto final de los campeones

Foto final de los campeones

Se llegaba a la prórroga y la tensión se mascaba en cada rincón del Vicente Calderón. Serra Ferrer daría entrada a Dani, a quien previamente le había dicho en los vestuarios que marcaría el gol de la victoria.

Dicho y hecho. En el minuto 115 una triangulación bien llevada por Varela, Edu y Oliveira llegaba a Dani que tras un gran disparo cruzado llevaría la alegría a todos los aficionados verdiblancos que segundos antes se quedaban sin respiración a la espera del gol. Tenía que ser Dani el que entrara en la historia de un club como el Real Betis Balompié gracias a su gol.

Alfonso y Joaquín celebran el título

Alfonso y Joaquín celebran el título

Joaquín besa la Copa

Joaquín besa la Copa

De ahí al final nada más que destacar, solo alegría verdiblanca y detalles sobre el cesped. Cañas recogió la Copa, Alfonso toreó en el centro del campo, se dió la vuelta de honor y los béticos volvieron a Sevilla con la segunda Copa del Rey de su historia.

Ver celebración de la Copa

Cañas levanta la Copa de Campeones

Cañas levanta la Copa de Campeones

2011. Salida de Lopera del Club

Manuel Ruiz de Lopera llega al Betis de la mano de Pepe León para hacerse cargo de la parcela financiera del club en la directiva formada por Hugo Galera , curiosamente la más criticada por él mismo a posteriori.

Desde el privilegiado puesto de vicepresidente económico, cuando llega el momento de la conversión en S.A.D., realiza una operación que acaba dándole el control total del club y la titularidad de la mayoría accionarial de la entidad. A día de hoy, en los juzgados se pone en duda que desembolsara la cantidad necesaria legalmente para ello por lo que quizás haya que poner en cuarentena el autoimpuesto mito de que fuese él quien salvó al Betis olvidando conscientemente a los 9.000 héroes que sí es seguro que desembolsaron su dinero en pequeñas aportaciones.

En lo deportivo, dos descensos, dos ascensos, varias participaciones UEFA, una en champions league, un subcampeonato de copa y un campeonato de copa (aparte de varios trofeos Carranza a los que Lopera daba ridículamente rango de título) son los frios datos de lo obtenido en 18 años antes de dejar el equipo en segunda división una vez que sale del Betis.

Lopera en su época de gloria enseña el futuro estadio

Lopera en su época de gloria enseña el futuro estadio

En lo económico, un agujero de 90 millones de euros. En lo institucional, el club fue siempre de más a menos y la popularidad que adquirió Lopera por el falso mito del salvador y por la supuesta buena marcha deportiva, lejos de servir como acicate al personaje para que la entidad creciese, sirvió para que fuese descuidada esta parcela y el club quedase anclado en el pasado.

Como hitos importantes en lo institucional caben resaltar la inauguración de la obra inconclusa del estadio sólo para bautizarlo con su nombre, la condena sufrida por delito fiscal, la interposición de un entramado de empresas, el uso de Pepe León para sus propósitos, B-Sport, falsos jeques árabes, la interposición de una denuncia a aficionados béticos por criticar su gestión en un juicio llamado “de los villancicos” que, obviamente, perdió y, sobre todo, la creación de una radio oficial del club donde no sólo se permitía sino que se alentaba la persecución y el insulto a los béticos que se atrevían a discrepar del autoritario mandatario provocando una división social sin precedentes en nuestro club.

Lopera en una de sus visitas a los Juzgados

Lopera en una de sus visitas a los Juzgados

Especial mención debe tener el sistemático menosprecio mostrado por Ruiz de Lopera a la historia del Real Betis; enfrentándose con todo aquel a quien la afición reconociese su trabajo o mostrase su agradecimiento (Serra y Juande Ramos entre otros), alejando a todos los mitos y leyendas de la que siempre será su casa y que quedó escenificado mejor que nunca en la renuncia a organizar los actos del Centenario primero y el boicot después a los voluntarios que sin ayuda del club estaban dando lustre y dignidad a la efeméride.

En lo social, como es lógico, las inquebrantables muestras iniciales de apoyo a Lopera iban cayendo a medida que lo hacían las vendas de los ojos de los aficionados. A las malas formas se iba uniendo una gestión caótica y una sensación de abandono del club y unos pocos aficionados pero que crecían en número a diario gracias a Betisweb, se fueron agrupando para intentar que la imagen del Betis no siguiera deteriorándose. Inesperadamente, de aquellos trabajos altruistas de aficionados para pedir una mejor gestión del club, salieron estudios e informes que ponían de manifiesto la posibilidad no sólo de una pésima gestión sino incluso de una presunta gestión delictiva. Esto dio origen a la interposición de una querella por parte de las asociaciones Béticos por el Villamarín, Liga de Juristas Béticos y Por Nuestro Betis.

Manifestación de más de 60.000 béticos pidiendo la marcha de Lopera

Manifestación de más de 60.000 béticos pidiendo la marcha de Lopera

Ante todos estos indicios en lo institucional y espoleada por un descenso que se veía venir, el 15 de Junio de 2009 la afición del Betis tomó el centro de la ciudad y 60.000 almas dijeron “Basta!” pidiendo la marcha de Lopera en la mayor manifestación de ningún equipo del mundo por un tema no deportivo.

No obstante, en su enésima huída hacia delante, hizo oídos sordos, endeudó más a la entidad, y fracasó en su intento de ascender al equipo por lo que ante la presión de la afición y, sobre todo, del juzgado, intenta infructuosamente traspasar las acciones del paquete de control a un empresario de dudosa reputación que no se merece ni nombrarlo ante el temor de lo que luego ocurriría: que el juzgado tomase medidas cautelares y le quitara el control del club para evitar mayores perjuicios al Betis. La juez Alaya deja el control de la entidad en manos de unos administradores judiciales que hasta el día de hoy, son quienes toman las decisiones en la entidad.

Una de sus últimas visitas a los Juzgados

Una de sus últimas visitas a los Juzgados

En resumen, un bagaje que es relativamente defendible en lo deportivo si lo comparamos con otras épocas del propio Betis pero pobre si lo comparamos con lo conseguido por otros equipos menores en ese mismo lapso de tiempo utilizando los nuevos recursos televisivos que llegan a la Liga desde 1993, vergonzoso en lo institucional hasta llegar a deteriorar la imagen a límites insospechados, lamentable en lo social por la fractura dejada que pervive entre los béticos e indignante en lo económico al coger un club saneado y 18 años después dejarlo con una deuda cercana a los 90M de euros (quince mil millones de pesetas) y en Segunda división hasta el punto de tener que acudir al concurso de acreedores para evitar la desaparición. Un bagaje que lo convierte, sin duda, en el presidente más nocivo de la historia de la entidad.

2010/2011 Vuelta a Primera con Gordillo al frente

El Real Betis Balompié comenzaba la temporada 2010/2011 con los fichajes destacados de Rubén Castro, Jorge Molina, Salva Sevilla y las incorporaciones de Beñat o Israel del filial, jugadores que serían clave en el ascenso junto a algunos que ya estaban como Iriney.

Plantilla de la Temporada 2010-2011

Plantilla de la Temporada 2010-2011

Tras el bajo rendimiento de la temporada anterior a las órdenes de Victor Fernández llegó a Heliópolis Pepe Mel, quien pronto demostraría el porqué de su fichaje. El equipo verdiblanco inició la liga en casa ante el Granada, imponiéndose por 4 goles a 1. Tras este encuentre tres victorias más ante Recreativo, Elche y Valladolid certificarían el buen proyecto que se había creado para el ansiado ascenso a Primera.

Pero no todo iba a ser tan fácil, y es que tras imponerse en la jornada 20 ante el Alcorcón por 3 goles a 0 y con Gordillo ya como presidente, el equipo entró en una racha negativa que le llevaría a perder el liderato que había mantenido durante desde la jornada 8 hasta la 23. Cinco derrotas consecutivas tuvieron la culpa. El Real Betis Balompié entro en una dinámica de juego y resultados que hizo que todos temieran lo peor, pero los nervios no se apoderaron de la zona noble del Villamarín y se confió en Pepe Mel hasta que una victoria en la jornada 26 ante el Albacete cambió la dinámica.

Beñat fue el jugador revelación

Beñat fue el jugador revelación

La fuerza y casta de Iriney fue crucial en el ascenso

La fuerza y casta de Iriney fue crucial en el ascenso

Tras el bache de la temporada el equipo verdiblanco se recuperó hasta recuperar el liderato en la jornada 30 gracias a una victoria ante el Salamanca. Estos buenos resultados unidos al bajón que tuvo el Celta hizo que el Betis se consolidara en la primera posición en la jornada 33 tras imponerse al Jerez y que ya no abandonara esa posición.

Rubén Castro fue el máximo goleador del Betis

Rubén Castro fue el máximo goleador del Betis

La fiesta del Ascenso.

Corría la jornada 39, y el Real Betis Balompié visitaba Tarragona para imponerse al Nástic. Si el equipo lograba la victoria sería matemáticamente equipo de Primera División, pero este club siempre tiene que escribir su historia de una forma especial. Cosechó una derrota en el Nou Estadi, por lo que los Béticos allí desplazados se volvían a Sevilla cabizbajos por no conseguir un ascenso que llegaría horas después. El equipo volvía en el AVE, y los transistores echaban humo escuchando el partido del Granada, ya que en caso de derrota del conjunto andaluz el ascenso sería un hecho.

Gordillo y Mel en el AVE

Gordillo y Mel en el AVE

Ambos llevaron al Betis de vuelta a Primera

Ambos llevaron al Betis de vuelta a Primera

Y llegó con el pitido final del partido de los granadinos. La alegría en el AVE se desató, y todos cantaban y celebraban un ascenso que se había ganado a base de esfuerzo, compromiso y sacrificio, pero lo mejor estaba por llegar. El equipo llegó a Santa Justa, donde le esperaban más de 15.000 personas para felicitar a todo el equipo. La plantilla y el cuerpo técnico se montó en un autobús diseñado especialmente para el ascenso y se paseó por las calles de Sevilla hasta el Benito Villamarín. Allí una fiesta animada por varios artistas y más tarde por los jugadores puso el colofón a un fin de semana que empezó con tristeza pero que acabó con una inmensa alegría.

Los Béticos se echaron a la calle para celebrar el ascenso

Los Béticos se echaron a la calle para celebrar el ascenso

Los otros momentos de la temporada

Los béticos no solo disfrutaron en liga, ya que en Copa se hizo un gran papel. En pleno día de Reyes el Betis jugaría uno de sus mejores partidos de la temporada en el Alfonso Pérez Muñoz ante el Getafe. Se impuso por 1 gol a 3, gracias a dos tantos de Rubén Castro y uno de Jorge Molina, remontando así el 1 a 2 de la ida. Esto haría que el equipo verdiblanco se enfrentara en la siguiente ronda al todopoderoso Barça de Guardiola. Se recibieron 5 goles en el Camp Nou, pero el descaro y juego del Betis sorprendió a todos. Días más tarde el Betis se impondría en la vuelta por 3 goles a 1 en una nueva noche épica del conjunto verdiblanco.

Noche mágica en el Benito Villamarín

Noche mágica en el Benito Villamarín

Pero no todos los momentos iban a ser buenos a lo largo de la temporada. El primer golpe para los Béticos se produjo a principios de Noviembre, cuando Juan Manuel Gómez Purrua fallecía. Juan Manuel era, junto a Rafael Gordillo y Huidobro, el administrador judicial de las acciones de Manuel Ruiz de Lopera. Una de las personas más coherentes y que más trabajo hizo para que los ocupas salieran del club, pero el destino le jugó una mala pasada. Le sustituiría en su puesto José Antonio Bosch, quien se convertiría meses después en el administrador judicial único de dichas acciones.

Juan Manuel Gómez Purrua siempre será recordado por los béticos

Juan Manuel Gómez Purrua siempre será recordado por los béticos

El otro momento duro de la temporada fue el 5 de marzo cuando Miki Roqué anunciaba que padecía un tumor en la pelvis y que debía abandonar momentáneamente su carrera para emprender una batalla mucho más dura que la del ascenso. Desde entonces el central no ceja en su lucha. Sólo le pidió una cosa a sus compañeros: "la mejor manera que tenéis de ayudarme es subir". Misión cumplida. Va por ti Miki.

Miki Roqué celebrá un gol

Miki Roqué celebrá un gol

Se resume así una temporada en la que los hombres más destacados fueron Pepe Mel, por ser el entranador del ascenso; Rubén Castro, por ser el máximo goleador del equipo con 25 goles; y Rafael Gordillo, por llevar por fin la coherencia a la presidencia del club con un buen consejo a su lado.

Ver todos los resultados de la temporada 2010-2011

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